Impacto del clima en los precios

Informe al 23/01/2017. Por Agrofy News

Argentina

El mercado de referencia reaccionó con fuerza a las pérdidas productivas de nuestro país, con un importante avance de la soja, que alcanzó un máximo de seis meses. Cabe señalar que las primeras estimaciones en nuestro país, arrojan una pérdida de hasta 5,2 millones de toneladas para la actual campaña.

Brasil

Por otro lado, en Brasil se esperan un récord de producción, con una cosecha que avanza con fuerza en regiones productoras. De esta forma, el potencial alcista en Chicago de las pérdidas en nuestro país se ve limitado por el gran volumen esperado en Brasil.

El impacto del clima en la cosecha gruesa del 2016

El año 2016 será recordado por el volumen de lluvias que se han dado y su impacto tanto en los rindes, el atraso en la recolección, las complicaciones logísticas y el efecto que todo esto tuvo en el mercado.

Las lluvias registradas

En primera instancia, resulta interesante observar cómo se han dado las lluvias por zonas. Como se puede ver en el mapa las lluvias fueron superiores a lo normal en los meses de verano, y luego en abril aparecieron lluvias por encima de lo normal en la franja central del país.

La Pampa BS AS Córdoba Santa Fe Entre Ríos Santiago del Estero Chaco Junin Pehuajó Coronel Suarez Tres Arroyos Tandil Las Flores volver volver Roque Saenz Peña Volver Laboulaye Marco Juarez Córdoba Villa de María del Río Seco Volver Gualeguaychú Paraná Volver Santa Rosa General Pico volver Rosario Sauce Viejo Rafaela Volver Santiago del Estero
Fuente: SMN

Resulta interesante ver también en la animación como se concentraron las lluvias sobre esa zona durante abril, con nuevos aportes luego en junio.

  • 07/03/2016 - 13/03/2016
  • 14/03/2016 - 20/03/2016
  • 21/03/2016 - 27/03/2016
  • 28/03/2016 - 03/04/2016
  • 04/04/2016 - 10/04/2016
  • 11/04/2016 - 17/04/2016
  • 18/04/2016 - 24/04/2016
  • 25/04/2016 - 01/05/2016
  • 02/05/2016 - 08/05/2016
  • 09/05/2016 - 15/05/2016
  • 16/05/2016 - 22/05/2016
  • 23/05/2016 - 29/05/2016
  • 30/05/2016 - 05/06/2016
  • 06/06/2016 - 12/06/2016
  • 13/06/2016 - 19/06/2016
  • 20/06/2016 - 26/06/2016
  • 27/06/2016 - 03/07/2016
  • 04/07/2016 - 10/07/2016
  • 11/07/2016 - 17/07/2016
  • 18/07/2016 - 24/07/2016
  • 25/07/2016 - 31/07/2016

Fuente: www.ora.gob.ar

El atraso de la recolección

Esto llevó a que se produzcan grandes dificultades en el avance de la cosecha, tanto en maíz como en la soja.

En el caso particular del cereal, es importante tener presente que desde hace ya tres campañas la proporción de maíz tardío se ha hecho preponderante en el país, por ende cambiaron las fechas en las que se lleva a cabo la trilla. De este modo, comparar el avance de cosecha contra el promedio histórico conduce a conclusiones poco representativas. Sin embargo, bien podemos comparar el avance de la recolección del 2016 con lo que ocurrió en los dos años previos. Vemos allí que hasta inicios de abril el avance era comparable al de años anteriores, pero con la llegada de las lluvias la demora se hizo tangible. Adicionalmente, puede verse que no fue sino hasta fines de junio que la trilla se reactivó, y a partir de mediados de julio el avance se hizo más rápido.

La clave de esto está en la soja. La trilla de la oleaginosa, que había iniciado a buen ritmo, se interrumpió en abril como consecuencia de las precipitaciones. Si bien la demora fue importante, cuando a fines de ese mes se retomó la recolección, el avance de la misma fue muy rápido.

La conclusión es que al volver el clima favorable para entrar a los lotes, se le dio prioridad a la soja, dejando para más adelante el maíz. Esta actitud tiene que ver con la mayor sensibilidad del poroto al exceso de humedad.

De todas formas ambas campañas culminaron con la recolección mucho más tarde que lo habitual.

El impacto en la calidad de los cultivos

Una de las grandes preocupaciones de los productores fue justamente la calidad de los cultivos, en virtud del exceso de humedad. Los problemas más grandes para la soja se dieron en Entre Ríos, la zona más castigada por los excesos de humedad, el centro de Santa Fe, y en menor medida el sur de Córdoba.

La soja de esas zonas tuvo problemas serios de dañado, que estuvieron en torno al 40%. Esto hubiese implicado quitas muy fuertes en precio, e incluso el rechazo de la mercadería. Sin embargo, al ampliar el espectro, a la región afluente a los puertos del gran Rosario llegaba mercadería en condiciones que permitía mezclar y reducir el daño. En función de esto se flexibilizaron las condiciones de recibo e incluso alguno compradores, urgidos de hacerse de mercadería, terminaron ofreciendo descuentos mucho más bajos que los tabulados en el estándar de comercialización.

Es importante aclarar también que esta situación coincidió con una suba de precios que analizaremos más adelante. Dicho aumento permitió a los productores cubrir sus necesidades financieras vendiendo mucho menos grano que el planeado inicialmente. Por ello las ventas no fueron tan activas como se esperaban, lo que dejó fuera de foco la estrategia de originación de las industrias y exportadores.

En el caso del maíz, el principal problema fue el exceso de humedad, aunque en términos de calidad, el impacto no resultó significativo. En los momentos de gran necesidad por parte de los compradores, las condiciones de recibo resultaban muy favorables, pero cuando se agilizó la descarga, lo cual sucedió recién a fines de julio e inicios de agosto, aparecieron las dificultades habituales que genera el maíz con humedad.

El impacto en la logística

El lugar donde más se notaron los problemas del exceso de lluvias fue en la logística. La afluencia de camiones a los puertos fue totalmente atípica.

El envío de camiones arrancó en maíz muy activo, ya que había quedado un volumen importante de mercadería del ciclo previo sin vender producto de las limitaciones a la comercialización que generaban los ROE VERDE. Pero luego, una vez cargada esa mercadería, el ritmo de entrega de maíz bajó significativamente. Los meses de abril, junio y julio registraron un ingreso de camiones mucho menor que el del año previo. Pero agosto y septiembre tuvieron un pico histórico de entrega de maíz.

En tanto, en lo que hace a soja, las entregas también iniciaron activas en febrero y marzo, impulsadas por la devaluación y quita de derechos de exportación, pero en abril el clima hizo que la afluencia de camiones fuera mucho menor al año 2015. En mayo y junio se recuperó el ritmo de descargas.

La otra pata de la logística son los buques, que son fletados con mucho tiempo de anticipación, y llegan para llevarse la mercadería que los productores van enviando en camión a los puertos. A diferencia de los camiones, los buques llegaron en las fechas programadas, pero al no haber mercadería suficiente para cargarlos, vimos el “line-up” de buques, es decir, la cola de barcos esperando para cargar, crecer fuertemente. En el caso del maíz, se superaron las 3 millones de toneladas de barcos esperando desde mayo a julio. Recién en agosto se pudo normalizar la situación, cuando se cargaron unas 4 millones de toneladas de maíz, situación también histórica.

En el caso de soja, la demora fue más puntual y se solucionó más rápidamente, en principio porque la exportación de poroto es menor. Sin embargo, la peor recayó sobre las industrias, que deberían haber aprovechado esta temporada para generar un amplio stock de poroto de soja, pero no lograron hacerlo.

Los resultados productivos

En términos productivos, a nivel nacional, con una superficie sembrada de soja un 1% superior a la campaña 14/15, se obtuvo una producción 8% inferior. Esto se debió principalmente al impacto que tuvieron sobre los rindes los problemas climáticos que venimos siguiendo. Podríamos decir entonces que el impacto no fue tan significativo. De hecho, la productividad alcanzada de 30,4 qq/ha a nivel nacional está bien por encima de los 28 qq/ha promedio histórico.

No obstante, al desagregar esto por zonas, nos volvemos a topar con la misma cuestión regional. El centro de Santa Fe, sur de Córdoba y Entre Ríos se llevaron la peor parte, con mermas de rinde de entre 18% y 21%. Sin embargo, Buenos Aires, el norte de Córdoba y el Noroeste obtuvieron rendimientos destacables, que terminaron moderando el impacto global a nivel país.

Pasando al maíz, cultivo que sumó en la campaña 15/16 un 6% de área respecto a la campaña anterior, terminó traduciendo ese mismo porcentaje en producción final.

Desagregando por zonas, también nos encontramos con mermas en las regiones del centro del país afectadas por el exceso de humedad. Pero en esta oportunidad la desviación de los rindes respecto al año pasado fue menor, entre el 7% y el 10%. Por ello podemos hablar de un impacto menor.

Impacto del fenómeno climático en precios

Siempre es complicado asignar a un factor específico una suba de precios, ya que en el mercado influyen muchos elementos al mismo tiempo. Sin embargo, vimos durante el período de tiempo en el que las excesivas lluvias se presentaron un alza importante en los precios del maíz y la soja.

Incluso en los informes de cierre que recogían los elementos que influían diariamente en los valores se fueron tomando tanto la preocupación por los rindes de soja, como la demora en la comercialización desde Argentina.

A este factor luego se adicionó el reporte del Departamento de Agricultura de EEUU (USDA) sobre oferta y demanda mundial de mayo, en el cual se presentaron por primera vez las proyecciones para el ciclo 2016/17 con una caída importante en los stocks/consumo previstos de soja.

Posteriormente, se comenzó a especular con un posible problema climático en EEUU, y esto llevó a los mercados nuevamente al alza. Finalmente, el problema climático nunca llegó y los precios hicieron máximos en junio, para caer luego.

Llevando todo esto a números, en la suba inicial la soja avanzó un 20% y el maíz 10%. Luego, sumando los otros factores, llegamos a duplicar ese movimiento.

En conclusión, la situación de Argentina colaboró para que viéramos en la primera parte del 2016 la fuerte suba de precios en maíz y soja. Pese a ello, no podemos atribuir toda la suba al clima local.

Un elemento que puede llamar la atención es que en la baja posterior del mercado, desde los máximos de junio, si bien la soja siguió la cotización internacional, el maíz de Argentina logró despegarse. Ello se debió, no sólo por problemas climáticos en Argentina, sino también por falta de lluvias en Brasil en la misma época.

Si bien en nuestro país los precios actuales están 12% por encima de los de marzo en soja, y 5% los de maíz, pensando en el productor, cuyo rinde bajó de 20% a 30%, los precios no compensaron la pérdida. En el caso de maíz, las mermas en la zona afectada fueron de 7% a 8% sobre el año anterior. Aquí estamos más cerca, pero los valores siguen sin compensar.

De todas formas, si tenemos presente la situación de los productores que no se vieron impactados por el evento, las alzas vinieron a apuntalar todavía más los resultados de una campaña muy buena.

Autor: Análisis de Mercado – fyo.