La debilidad de la Niña

Así lo pronostican los especialistas. La próxima campaña estaría signada por el fenómeno climático La Niña pero su incidencia sería bastante débil. A continuación, más detalles de las perspectivas y recomendaciones de la mano de expertos en la materia.


Las condiciones climáticas son uno de los aspectos que más importa a los productores agropecuarios de cara a una nueva campaña, pero, al mismo tiempo, uno de los que menos puede controlar. Aquí radica la importancia de los pronósticos que elaboran los especialistas.

Por este motivo, dialogamos en exclusiva con José Luis Aiello, Doctor en Ciencias Meteorológicas, e Ignacio Amorín, referente del Servicio Meteorológico Nacional, y ambos coincidieron en la llegada de una Niña débil.

“Decididamente salimos de una fase Niño y en este momento estamos transitando hacia una Niña de bastante baja intensidad”, comenzó diciendo Aiello, al momento que agregaba: “O sea que el enfriamiento que se va a producir en el Océano Pacífico, será moderado y ocurrirá en los meses de octubre y noviembre”.

A este respecto, Amorín añadió: “Las condiciones actuales son de una fase neutral de la Niña y hay una probabilidad del 55% de entrar en un período de transición de Niña débil durante la primavera de este año. En condiciones neutras y sin ningún comportamiento forzante, se espera que su incidencia sea similar a la climatología de cada región”.

De acuerdo a los dichos de Aiello, a modo de ejemplo, de las Niñas que se registraron en los últimos 30 años, la más parecida a la pronosticada, es la del período 2005/6.

Impacto de La Niña

Consultados por el impacto que podría tener este fenómeno en la próxima campaña gruesa, tanto Amorín como Aiello destacaron el escenario actual de napas como un factor determinante: “Actualmente los suelos tiene agua disponible en sus primeras capas, con lo cual, es posible que soporten algunos meses sin precipitaciones”, coincidieron, y el representante del SMN agregó: “Por el momento, la situación hídrica es muy buena en todo el centro y norte del país, y por ende podría soportar un par de meses con lluvias inferiores a lo normal”.

En este sentido Aiello acordó: “Entrar a una Niña con buenos almacenajes, es mejor que entrar con almacenajes nulos o malos”.

No obstante, si nos posicionamos algo más adelante, cuando estos registros de agua se evaporen y con una Niña instalada, se podría complicar un poco más el panorama, a pesar de que de acuerdo a los fenómenos numéricos, la Niña sería de corta duración (entre septiembre y febrero) y muy débil. Y así lo explicó el Doctor en Ciencias Meteorológicas: “Es posible que en los períodos tempranos o de floración de los cereales de invierno, el impacto se vea atenuado pero en los tardíos ya no, porque para esa altura operó todo el verano con altas temperaturas y elevada evapotranspiración”.

Y agregó: “Es un escenario complicado pero creo que el impacto sobre los resultados de la campaña no será muy grande”, sostuvo, y completó: “La Niña va a generar un pulso seco que podría perjudicar a los cultivos, pero junto con ello, se podrán producir algunos fenómenos aislados en cada zona, que no son pronosticados y que puede amortiguar o fortalecer el impacto de la Niña”.

Áreas y regiones de incidencia

A este respecto, los especialistas destacaron que la falta de precipitaciones generada por este fenómeno tiende a ser más clara sobre ciertas regiones, entre ellas:

  • Misiones
  • Corrientes
  • Entre Ríos
  • Noreste de Buenos Aires
  • Oeste de San Juan
  • Mendoza
  • Provincia de Neuquén
  • Río Negro
  • Chubut

Pronóstico Precipitaciones

De esta manera, pasamos de un período con lluvias normales o superiores a lo normal, a uno en el cual los registros serán inferiores, inclusive en algunas regiones puede llegar a haber leves déficits. “En líneas generales, la primavera se presentará algo cálida en la región patagónica y con menores precipitaciones en el centro y norte del país”, detalló Amorín.

Pronóstico temperaturas

Recomendaciones

“Siempre sugerimos que a la hora de sembrar, se estime bien el período hídrico que tiene el cultivo en cuestión y que se indague cómo fueron los niveles de almacenajes en esos períodos para un evento Niña como el que tendremos”, recomendó Aiello, y recordó: “Para ello, habrá que contar con toda la base de datos e información histórica”.

Impacto del clima en los rendimientos

Autor: Análisis de Mercado – fyo.

La variabilidad climática es uno de los factores exógenos que más inciden sobre la producción agrícola, es por ello que es determinante analizarla. Una de las principales fuentes de variación climática es el fenómeno ENSO (El Niño Southern Oscilation), también conocido como El Niño. Los eventos ENSO pueden presentar tres fases distintas, “El Niño”, “La Niña” o Neutral, en caso de no registrarse variaciones significativas dependiendo de la presión atmosférica o las anomalías de la temperatura de superficie en el Océano Pacífico tropical o en una combinación de ambas. Cuando se registran temperaturas oceánicas por encima de lo normal se estaría ante un año "El Niño" mientras que si se evidencia un enfriamiento se estaría ante "La Niña", en caso contrario sería la fase Neutral. 

Este fenómeno es de particular importancia porque tiene efectos a lo largo de todo el planeta. A partir de las variaciones de temperatura oceánica y la presión atmosférica se generan distintos patrones de vientos, lluvias y temperaturas que van a influir en la producción agrícola.

Venimos de un ciclo 2015/16 afectado por “El Niño” y ahora los expertos han identificado la formación de “La Niña” aunque con un impacto débil. Además teniendo en cuenta el efecto sobre nuestro país, comenzar el ciclo con buenos almacenajes podrá atenuar cualquier tipo de consecuencia.

En este caso La Niña se identifica a partir de un enfriamiento de la temperatura del Océano Pacifico. En el presente mes de Septiembre las temperaturas se encuentran entre (-0,5) – (-1) lo que se vincula con “La Niña débil”.

¿Cuáles son los efectos a nivel mundial?

Las consecuencias de “La Niña” a nivel mundial son muy diversas y de gran alcance. Suelen incluir entre los meses de diciembre y febrero lluvias por encima de lo normal en el Pacífico oeste ecuatorial, Indonesia y Filipinas. Además los patrones de precipitaciones se replican en el norte de Sudamérica y el Sur de África, mientras que en la costa de Ecuador, el noroeste de Perú y África ecuatorial se suelen observar patrones de sequía. En el período de junio a agosto las mayores precipitaciones se registran sobre el sudeste de Australia mientras que el sur de Brasil y la región central de Argentina se ve afectado por sequía.

Por otro lado “La Niña” tiene una gran incidencia en las temperaturas, registrando algunas regiones temperaturas anormalmente frías. Entre ellos se destacan las bajas marcas térmicas durante Diciembre y Febrero del sudeste de Brasil y la región central de Canadá. En Estados Unidos suele traer aparejado temperaturas por encima de lo normal. Además en los meses de Junio a Agosto las bajas temperaturas se detectan en la India, el sudeste Asiático, la costa oeste de Sudamérica y el norte de dicha región.

Efectos sobre la Agricultura

A continuación se detalla el impacto en los rendimientos de la soja, el maíz, el trigo y el sorgo en Argentina, Estados Unidos y Brasil, países destacados como proveedores de granos a nivel mundial. Para determinar el efecto se tomó como muestra los rendimientos promedio nacionales determinados por el USDA por campaña desde el año 1979 hasta la actualidad, marcando el año climático y su posición dentro de la tendencia. Desde ya, la tendencia es creciente en los rendimientos en vista a los avances tecnológicos realizados en la agricultura, aunque difiere entre los países analizados por la distinta incorporación y las necesidades de suelo pertinentes.

Argentina

En Argentina, el efecto de "La Niña" se traduce en una menor probabilidad de lluvias entre septiembre y diciembre. Este efecto tiene especial incidencia sobre Santiago del Estero, el norte de Santa Fe, Entre Ríos y parte de la cuenca del Salado en donde se han obtenido rindes por debajo de lo normal por verse afectada la formación de vainas, que es determinante en el rendimiento final.  Como se observa en el gráfico, el 70% de los años "La Niña" los rendimientos se ubicaron por debajo de la tendencia, particularmente por el efecto de la cantidad de agua.

Brasil

En Brasil "La Niña" suele implicar precipitaciones por encima lo normal en el norte y sequía en el sur entre junio y septiembre. De este modo en estados como Rio grande Do Sul el fenómeno ha ocasionado pérdida de rindes por las escasas lluvias en el verano. Sin embargo al tomar la serie histórica hubo un solo año en que La Niña le jugó una mala pasada a los rindes y fue en el año 2012.

Estados Unidos

En Estados Unidos, los meses claves para el desarrollo de los cultivos transcurren entre julio y agosto. Aunque en esta fecha no existe un patrón definido se observa que en el 60% de los casos el rinde se ubicó por debajo de la tendencia.

Autor: Análisis de Mercado – fyo.

Argentina

El cereal en Argentina se ha visto perjudicado por el clima asociado con "La Niña" en el 50% de los casos analizados. Sin embargo cabe destacar que la dispersión es menor en los rindes del maíz, por lo cual es mayor la significancia de los desvíos de los rendimientos. Es la sequía de diciembre junto con las altas temperaturas lo que afecta al cereal, aunque con el aumento de la proporción del maíz de segunda que se siembra tardíamente no es certero cuál será el efecto final y si continuarán los rindes en la misma tendencia. 

Las zonas en donde se han observado las mayores mermas se encuentran en Santiago del Estero, el norte de Córdoba, centro y norte de Santa Fe, Entre Ríos, La Pampa y sudoeste de Buenos Aires. Por otro lado, el centro y sur de Córdoba, el noroeste y sudeste de Buenos Aires se inclinan hacia rindes normales en campañas La Niña.

Brasil

En Brasil, a pesar de que el principal estado productor se encuentre ubicado en el la región sur de país, en los años analizados no se observa un gran disparidad en los rindes en los años "La Niña". En parte se podría justificar por lo diseminada que se encuentra la producción en el país, existiendo entre los distintos estados una gran dispersión de la lluvia recibida. 

Estados Unidos

En Estados Unidos, los meses claves para el desarrollo de los cultivos transcurren entre junio y julio. Aunque en esta fecha no existe un patrón definido en el hemisferio norte se observa que, en la muestra seleccionada, el 75% de los años "Niño" los rendimientos se encontraron por encima de la media.

Autor: Análisis de Mercado – fyo.

Argentina

El efecto de "La Niña" en el trigo, un cultivo de invierno, suele diferir a los cultivos de verano. En este caso el 80% de los casos los rindes fueron mayores a los tendenciales. Los departamentos con rindes que tienden a altos o normales a altos se concentran en Entre Ríos, sur de Santa Fe, extremo noreste de Buenos Aires, sur de Córdoba, La Pampa y centro y oeste de Buenos Aires.

Estados Unidos

En Estados Unidos el trigo tampoco se ha visto beneficiado en las pasadas campañas por los efectos de "El Niño". Lo mismo ocurre en Australia y en la India, importantes productores a nivel mundial del cereal. 

Autor: Análisis de Mercado – fyo.