Argentina, líder del mercado mundial


El complejo sojero argentino se presenta como uno de los más competitivos del mundo, siendo nuestro país el tercer mayor productor a nivel global del poroto, pero liderando varios aspectos del comercio exterior.




"En términos de productividad, el sector ha sido innovador en incorporar la última tecnología que se lanza al mercado, utilizando las mejores semillas, con sistema de labranza cero y esquemas de asociación, con múltiples mecanismos financieros tecnológicos y económicos que ha hecho que se vuelva muy productivo a nivel de campo", comentó en dialogo con Agrofy News Ramiro Costa, economista y jefe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Y agregó: "Está asociado con una generación de aceites y harinas con plantas de crushing muy grandes, de escala mundial muy competitiva, que hace que esa competitividad a campo se vea traducida también en la competitividad para producir subproductos y también biodiésel". Todo esto ubica a nuestro país como líder mundial en la exportación de este tipo de productos.

De hecho, durante la última campaña nuestro país mejoró su posicionamiento en el mercado mundial de granos, harinas, aceites y biodiésel. Así es que desde la Bolsa de Comercio de Rosario comentaron que Argentina seguiría siendo el principal exportador mundial de harina y aceite de soja, pero estaría mejorando en algunos aspectos de producción.

En concreto, de acuerdo a datos de la BCR, nuestro país estaría pasando de ser cuarto productor mundial de harina de soja (en la 2014/2015) a tercer productor mundial, superando a Brasil. A su vez, estamos pasando de ser cuarto productor mundial de aceite de la oleaginosa (en la 2014/2015) a tercer productor mundial, desplazando también a Brasil.


En deuda

Costa recomendó considerar en el lado del debe lo que es infraestructura. "Hoy en día transportar granos en nuestro país es realmente muy caro, y buena parte de la competitividad que se gana en la producción o en las plantas de crushing se pierde por sobre costos en el transporte de la mercadería".

Así es que destacó este aspecto como "una de las grandes tareas pendientes para seguir mejorando".

"El Plan Belgrano (que incluye a Corrientes, Misiones, Chaco, Santiago del Estero, Formosa, Tucumán, Salta, Jujuy, La Rioja y Catamarca) va en el sentido de mejorar la infraestructura de todas las zonas más alejadas", comentó y agregó: "Estaría dando una respuesta concreta a este pedido de mejor infraestructura. Estamos ante una necesidad evidente".

En palabras del economista: "Tenemos el mismo nivel de infraestructura de hace 20 años, pero con un nivel de producción que es mucho más que el doble que hace 20 años". Claramente el sistema está saturado, y si queremos ser tan competitivos como podemos serlo, el requerimiento de inversión no solo es grande sino también urgente.


Un esquema menos distorsivo

Sobre la decisión del Gobierno de establecer un cronograma de reducción de retenciones a la soja, Costa comentó que la decisión va en el camino de reducir el impuesto más distorsivo que tenemos en nuestra economía, siendo una señal beneficiosa para el sistema. A su vez otorga previsibilidad en materia de precios, posibilitando a los distintos actores gestionar riesgos tomando posiciones en el mercado.

También es importante entender que los resultados fiscales que tenemos en la economía hoy son lo suficientemente importantes como para sopesar ingresos por un lado y egresos por el otro, apuntando a una macroeconomía sana que permita proyectar un sistema eficiente, eficaz y también mucho menos distorsivo.

En relación a esto, de acuerdo a un informe de la Fundación Agropecuaria para el desarrollo de Argentina (FADA), la participación del Estado en la renta agrícola marcó un 65,4% para el mes de septiembre de 2016. En el mismo mes, pero de 2015, cada $100 el productor entregaba $94,1 al Estado.


Autor: Nicolás Degano

Producción audiovisual: Diego Mañas

Dólar y tasas. Decisiones de financiamiento.

La variable cambiaria es una de las más seguidas por el mercado. No solo por tener los productos precios en dólares sino por cómo afectan las decisiones de financiamiento.

Nos encontramos ante un panorama completamente distinto al del año 2015. Cuando comenzó la siembra del ciclo 15/16, se esperaba una gran devaluación, que efectivamente se produjo. Se pasó de un  tipo de cambio durante la siembra de 9,50 a 14,2 en la cosecha, lo que implicó una devaluación del 49%. Esta expectativa devaluatoria latente en el mercado, llevó a que las estrategias de financiamiento elegidas fueran las tasas largas en pesos. Además las tarjetas habían sacado condiciones agresivas de cuotas sin interés que fueron las más elegidas por su conveniencia, en vista a la expectativa de devaluación.

El escenario hoy es otro. A pesar de que si miramos la evolución del tipo de cambio futuro a través de las posiciones del Rofex nos encontramos que para mayo se espera una devaluación del 22%, las tasas en pesos se mantienen muy elevadas. Además las tasas en dólares son muy bajas, se pueden conseguir a través de acuerdos de exportación financiamientos al 4% en dólares anual. Frente a estas variables es que se recomienda la financiación en dólares.

Por otro lado, lo que ha generado mucho debate es la meta del tipo de cambio presupuestada por el gobierno, según la cual tendríamos en el año 2017 un tipo de cambio promedio de $17,92. Este es un disparador ya que para tener ese promedio tendría que existir una gran devaluación en algún momento del 2017. Cuando analizamos la estacionalidad de la oferta de divisas nos encontramos que entre abril y junio es cuando se produce el mayor flujo financiero, por lo cual es de esperar que los ajustes vaivenes cambiarios ocurran en el segundo semestre.

Análisis de Mercado - fyo

Ritmo de comercialización

De acuerdo a datos oficiales, nos encontramos ante el menor ritmo de comercialización de la historia. El ciclo 15/16 está dando de que hablar, en un comienzo todos esperaban una campaña normal en donde para el 30/06 ya se hubiera vendido el 50% de la producción. Pero este no fue el caso. Entre los motivos de este lento farmer selling encontramos a la mejora en los precios, que provoco que con un menor nivel de ventas se salden las deudas, y a la mejor posición del maiz que con un mercado más transpartente fue utilizado como moneda de cambio.

Al no aparecer la oferta en el mercado llevó a que el ritmo de molienda mensual se ubicara por debajo del ciclo 14/15 y así disminuyera también la producción de aceite y harina de soja.

Sin embargo, cuando miramos las existencias de las industrias nos encontramos que se han vuelto a recuperar. En este sentido, hay que destacar que las fábricas se encuentran trabajando al 60% de su capacidad instalada. De este modo, a pesar de la dificultad en originar en el último mes se produjo una recuperación en los stocks de soja. Hay que destacar que con los retrasos de la cosecha los inventarios no habían alcanzado los guarismos de la campaña pasada hasta el corriente mes.

Por otro lado las existencias de los derivados se vinculan tanto con el ritmo de molienda como con la evolución de la demanda externa e interna. Es así como este ciclo se observó una dificultad en la colocación de la harina de soja, que llevaron a que las existencias superen a la del ciclo anterior en donde hubo una menor producción. No sucedió lo mismo con el aceite, debido a que el mercado internacional estuvo más demandado como consecuencia de la menor producción de aceite de palma que generó una tracción en todas las oleaginosas.

Finalmente lo interesante sería saber cuál va a ser el impacto en el ciclo siguiente. El primer punto a tener a observar es cuál será el tamaño del carry. Si tenemos en cuenta que hasta el momento se han adquirido 39 mill de tn, restan comercializar 23,4 mill de tn- sobre una producción de 56 mill y un carry inicial de 6,4. Si tomamos el ritmo de ventas actual semanal, de 690 mil tn y lo proyectamos al fin de la campaña, el stock que pasaría sería de 10 millones de toneladas.  Este número supera a las estimaciones oficiales. Sin embargo para alcanzar los inventarios proyectados se tendrían que comercializar más de un millón de toneladas por semana, situación que no parece factible dada la retracción de la oferta que existe en este momento.

Análisis de Mercado - fyo

A nivel mundial ya existen las proyecciones de la producción de la campaña 2016/17 del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). Se espera que se cosechen 336 millones de toneladas de soja, que implicaría un aumento aproximado del 7% con respecto a la campaña anterior.

En cuanto a la distribución mundial de dicha producción, se destacan tres grandes productores. Estados Unidos en primer lugar, que espera una cosecha de 118 millones, siendo esta la mayor de la historia norteamericana. Cerca se encuentra Brasil, en donde los guarismos estimados son de 102 millones de toneladas, volumen que también sería récord. De concretarse dicha proyección, el país vecino tendría un incremento interanual de 5,5 millones.

Para nuestro país el USDA espera una producción total de 57 millones de toneladas, en línea con el nivel alcanzado durante la campaña 15/16, y por debajo del ciclo 14/15 donde se habían alcanzado volúmenes récords (61 millones de toneladas). De este modo Argentina produce el 17% de la oferta mundial de soja, mientras que los tres países en conjunto se adjudican el 83% de la oferta.

En lo que respecta a la comercialización de la oleaginosa a nivel mundial, se distingue Brasil como el mayor exportador del poroto, con 58 millones de toneladas, y Estados Unidos se ubica en segundo lugar. Por su parte Argentina provee al mercado internacional algo más de 9 millones de toneladas del poroto en bruto, teniendo una participación del 7% en el comercio mundial.

Mientras que China encabeza la lista de países importadores de soja. El USDA proyecta que durante esta campaña el país asiático realice compras externas por más de 85 millones de toneladas. Al estar tan concentrada la demanda en dicho país las variaciones que pueda sufrir su economía tienen un impacto directo sobre Chicago, disparando los precios de la soja en uno u otro sentido. Además, si se analiza el comportamiento de los últimos cinco años, es notorio el incremento de la demanda china en términos absolutos y cómo esta misma fue el motor de despegue de la oferta a nivel mundial. Pese a ello, en los últimos años la tasa de crecimiento de las importaciones de China se ha ido reduciendo.

Nuestro país representa el 17% de la producción mundial de poroto de soja, mientras que en la comercialización internacional tiene una participación del 7%. Ello se explica porque la principal demanda del poroto en Argentina proviene de las industrias, que representan el consumo interno, y absorben el 84% de la producción de la oleaginosa. El 16% restante se vuelca al sector externo en forma de poroto.

De la industrialización en las fábricas surgen el aceite y la harina de soja. Argentina es el principal exportador a nivel mundial de ambos productos, con una participación del 48%. De manera que la mayor relevancia argentina en la comercialización internacional de granos la presentan los subproductos de soja.

Análisis de Mercado - fyo

El complejo oleaginoso tiene un fuerte perfil exportador ya que el principal destino de los subproductos es el mercado externo. De este modo vemos que el 70% de la producción local del aceite se vuelca al mundo, y en el caso de la harina la proporción es aún mayor, la misma llega al 92%. Estos elevados guarismos colocan a nuestro país como principal exportador a nivel mundial de los derivados de soja.

En el caso de la harina de soja, el mercado mundial se encuentra muy atomizado. Como se observa en el gráfico, todos los operadores tienen una participación menor al 10-11% en el volumen total exportado. En el año 2015 las exportaciones alcanzaron las 26,4 millones de toneladas, y los principales destinos fueron Vietnam e Indonesia.

Cuando se analiza la demanda externa del aceite de soja argentino, se observa como principal actor del mercado a la India. Este país adquirió en el año 2015 el 42% de nuestras ventas externas. Sobresale también la participación de otros países asiáticos como China, Bangladesh e Irán, que en conjunto demandaron el 24% de las exportaciones.

Por su parte, el poroto de soja que se origina en nuestro país tiene como principal destino a China. En el año 2015 se exportaron 9,2 millones de toneladas al país asiático, las cuales representaron el 82,5% de las exportaciones argentinas de soja totales.

Al observar el origen de la exportación, sucede que los subproductos principalmente parten desde los puertos del Gran Rosario y ello se debe a que la principal locación de las plantas procesadoras es aledaña a los puertos.

Los establecimientos industriales se concentran en la provincia de Santa Fe, en la zona denominada Up River, que va desde la localidad de Timbúes hasta Arroyo Seco. Aunque existen establecimientos hasta el partido de Ramallo, en el norte de la provincia de Buenos Aires.  En el caso del poroto, encontramos que casi el 55% de las ventas externas se embarcan en el puerto de Bahía Blanca.

Análisis de Mercado - fyo