Sorgo: una alternativa rentable

En el contexto actual de pérdida de rentabilidad de varios cultivos, es importante para el productor disponer de alternativas factibles de incorporar a sus sistemas productivos; y el sorgo puede ser una de ellas. Así lo explican desde Tobin Semillas.

“Además de las ventajas ecológicas del sorgo, actualmente es un cultivo que puede alcanzar rentabilidades superiores al maíz y la soja en algunas zonas y ambientes, debido al precio actual en Argentina y el mundo, que se encuentra por encima del precio del forrajero” explicó Patricio Tobin, Gerente Socio Fundador de la empresa.

Entre las ventajas ecológicas el referente de Tobin Semillas enumeró:

  • Volumen de rastrojo
  • Aporte de la raíces al suelo
  • Alta relación C/N
  • Eficiencia en el uso de los recursos agua y nutrientes
  • Tolerancia a estrés térmico e hídrico

Sumado a esto, “la gran demanda de sorgo de China, genera la posibilidad de cerrar contratos a futuro y con un gran potencial de crecimiento”, sostuvo Patricio. Por ello, desde Tobin insisten en que el sorgo es una alternativa que merece la pena ser analizada.

 

Análisis del negocio

El impacto en el precio por la demanda de China, se refleja en los márgenes brutos que se podrían obtener en diferentes zonas del país. Por ello, la empresa realizó un estudio mediante el cual analizó y comparó el margen bruto de sorgo, maíz y soja en el Norte y Centro de Buenos Aires, Norte de Santa Fe, Sudeste de Entre Ríos y Oeste de Córdoba.

De acuerdo a los dichos de Patricio Tobin, el margen bruto se estimó a partir de información de distintas fuentes; el rendimiento se estimó a partir de los datos del Ministerio de Agricultura (promedio de las últimas 7 campañas); y el modelo de manejo se obtuvo a partir de los datos del relevamiento de Tecnología Agrícola aplicada de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (ReTAA).

“Para la estimación de gastos comerciales, se tomaron las mismas condiciones para los 3 cultivos: fletes cortos, largos y comisiones”, explicó Patricio, y agregó: “No se contemplaron gastos de secada en ningún caso y se tomaron los precios a futuro”.

Cabe aclarar que en el caso del sorgo, se tomó el mismo precio que el maíz para poder hacer una comparación con los mismo gastos comerciales y precio a cosecha, U$S 120/tn puesto en Quequén (Bs. As.), Lima (Bs. As.) o Rosario (Santa Fe). Para el maíz se tomó un precio de U$S 120/tn y para la soja 215 U$S/tn, que es el precio estimado a cosecha 2016.

A continuación se muestra en detalle el cálculo del margen bruto en Norte de Buenos Aires y un resumen de las diferentes zonas y cultivos.

El cuadro 1 muestra el rendimiento promedio de los departamentos de Salto, Arrecifes, Chacabuco, Pergamino y Rojas para las últimas 7 campañas (2007/2008 a 2013/2014). El rendimiento promedio de maíz fue de 8384 Kg/ha, 6234 Kg/ha de sorgo y 3394 Kg/ha de soja.

“Es importante mencionar que la variabilidad de rendimientos interanual fue elevada para todos los cultivos, lo que evidencia la presencia de campañas buenas, regulares y malas en el período analizado”, sostuvo Patricio.

Para el mismo período y zonas, se muestra la superficie de cada cultivo, reflejando la importancia relativa de cada uno, con fuerte preponderancia de soja y muy baja superficie de sorgo.

El cuadro 3 resume los modelos utilizados para el manejo de los cultivos de maíz, sorgo y soja (Alta, Media y Baja tecnología). En este sentido, el Gerente de la empresa manifestó: “Dentro de esta zona podemos ver que no existe el nivel Bajo para maíz y sorgo, y solo un 3% para soja”.

Como puede observarse, el maíz tiene un 90% de nivel alto contra el 60% de sorgo. “Igualmente las dosis de insumos utilizadas para un mismo nivel tecnológico difieren entre cultivos”, explicó Patricio, al momento que ejemplificaba: “En el caso del maíz con nivel tecnológico medio se aplican en promedio, 42 kg/ha de N, mientras que al mismo nivel tecnológico del sorgo, la dosis de N es de 23 kg/ha, lo que seguramente resulta en un menor rendimiento de sorgo”.

 

Sobre los Márgenes Brutos

El margen bruto estimado de soja es de U$S 232.40 U$S/ha, 112.88 U$S/ha para maíz y 170.58 U$S/ha para sorgo (Figura 1). El flete largo es calculado tomando 130 kilómetros a puerto (Lima, Buenos Aires).

“Si bien el sorgo tiene un rendimiento inferior al maíz (21 quintales menos por hectárea), en parte debido a la calidad de los ambientes donde se lo ubica, el margen bruto obtenido es superior”, sostuvo Patricio, esto se atribuye a un mayor nivel de gastos fijos (especialmente fertilizantes y semilla) y un menor valor del maíz a futuro.

En las diferentes zonas analizadas el margen bruto de sorgo superó al del maíz (Tabla 1). Estos resultados obviamente deben  ser tenidos en cuenta y analizados considerando el contexto de restricciones y posibilidades locales de cada productor.

En este sentido, el Gerente de Tobin expresó: “Cuestiones como los niveles de inversión o inmovilización de capital, incidencia del flete, oportunidades de negocio y otros, inclinarán la balanza en uno u otro sentido”, y agregó: “Lo importantes es disponer de herramientas e información que asistan y faciliten el análisis para la toma de decisiones final”.

 

Conclusiones

En pocas palabras, a la hora de la planificación de las rotaciones, el sorgo es una alternativa que podría ser tenida en cuenta por los productores de las diferentes zonas agrícolas del país.

Es un cultivo que posee características agronómicas especiales. Comparándolo con otros cultivos de verano, se adapta mejor a regiones secas ya que posee menores necesidades hídricas y es un cultivo que aporta buenos rastrojos necesarios para desarrollar una agricultura sustentable y la recuperación del suelo y su fertilidad.

A este respecto Patricio comentó: “Es conocida su importancia en el aporte a la sustentabilidad ecológica de los sistemas de producción. Asimismo, los menores niveles de inversión requeridos pueden ser una oportunidad en ciertos momentos financieramente críticos”.

La conveniencia de un cultivo u otro dependerá de cuestiones coyunturales relacionadas a la comercialización y política de precios lo importante es conocer las alternativas y disponer de herramientas que rápidamente permitan evaluar y tomar las mejores decisiones, “siempre teniendo en cuenta la sustentabilidad económica, ecológica y social de los sistemas analizados”, concluyó.