La relación Maíz - Sorgo

El precio del sorgo está relacionado con el del maíz, debido a que suelen ser sustitutos. Históricamente el sorgo representaba entre el 70-90% de su valor, variando según los años por razones climáticas o de demanda. Además en nuestro país el precio era menor que el del maíz porque la producción es mayoritariamente con tanino (el colorado) -que le quita valor nutricional- generando esto importantes descuentos e incluso, en algunos mercados, rechazos.

Australia y Estados Unidos, países que junto con Argentina lideran las exportaciones de sorgo, sólo cultivan sorgos rojos y blancos (sin taninos) y por eso el precio de los granos de sorgo es similar al del maíz.

En el año 2015 se observa como el ratio maíz/sorgo está por encima del promedio, motivo que se vincula con el Protocolo Sanitario firmado a fines del 2014 que habilita a nuestro país a exportar a China donde no existe restricción de tanino.

El precio local se manifiesta en la pizarra, cabe destacar que por el bajo volumen comercializado gran parte de los datos surgen del estimativo. Al considerar la pizarra dolarizada para quitar el efecto de la devaluación se observa una tendencia decreciente que se correlaciona con la caída de precios a nivel internacional, pero a su vez una mayor estabilidad que en su sustituto, el maíz.

A su vez se destaca que en no existe una brecha entre el precio disponible y el FAS teórico, lo que genera una mayor transparencia en el mercado.

El precio FOB, que es la referencia en el mercado mundial, se determina a partir de la negociación de los exportadores e importadores acerca de las primas sobre las cotizaciones del maíz de Chicago que dependen del volumen ofertado y el origen.

Se puede observar cierta estacionalidad en el precio del cereal, rasgo característico de los cultivos en los que la situación de oferta depende de las fechas de cosecha. A su vez existe una mayor estabilidad en el precio en comparación con el maíz y se vincula con la aparición de China como una nueva fuente de demanda. Esto fue lo que generó sostén en las cotizaciones estos últimos años en contraposición a los precios de los commodities en el sector externo que registraron grandes caídas.