El sistema de producción Clearfield demuestra ser aliado clave para el productor en esta campaña
El sistema productivo desarrollado por BASF demostró un incremento promedio del 18%, en los rindes del cultivo en Buenos Aires y La Pampa. El uso de tecnología y las buenas prácticas de manejo serán claves para que el girasol se recupere en esta campaña.
Los productores de girasol de la provincia de Buenos Aires coinciden en que el control de malezas es uno de los factores claves a resolver en el momento de la siembra.
Este enunciado sintetiza una de las principales conclusiones que se elaboraron en las Jornadas Técnicas organizadas por ASAGIR en agosto pasado, en las localidades de Tandil y Coronel Pringles.
Pese a la retracción de la superficie sembrada que tuvo lugar en los últimos años en la Argentina, el cultivo de girasol resulta estratégico para la rotación en el marco de una agricultura sustentable y, al mismo tiempo, cuenta con un gran potencial conforme se acrecienta la demanda de aceite.
A poco del comienzo de la campaña de girasol 2010/2011, las previsiones de dicha entidad y de la Bolsa de Cereales se presentan favorables para el cultivo, gracias a las condiciones climáticas y al contexto internacional de sequía en los países de Europa del Este. Se prevé que la superficie sembrada aumentará aproximadamente en 1,52 MM has.
