Se profundizan las divisiones en el frente agropecuario
El acercamiento de la Federación Agraria al Gobierno generó polémica en otras entidades.
En 2009, luego del auge de popularidad alcanzado por el conflicto por las retenciones móviles, el sector agropecuario logró una de sus mayores victorias políticas, ya que instaló una decena de diputados nacionales y varias decenas de legisladores en los niveles provincial y municipal.
Un año después, sin embargo, según lo reconocen los propios dirigentes consultados por La Nacion, el sector pierde casilleros en la política, sin prisa pero sin pausa. La causa del retroceso son las crecientes divisiones en el seno de las entidades y entre los diputados de pertenencia sectorial, destapadas por el escándalo que involucró al presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, con versiones de que habría presionado a una legisladora para apoyar al oficialismo en el proyecto de ley de presupuesto. Un escándalo que llevó a las relaciones entre las entidades gremiales al peor momento, debido al cruce de acusaciones entre Buzzi y el presidente de la Comisión de Agricultura de Diputados, Ricardo Buryaile (UCR-Formosa).
