Más presión de la CGT por los salarios

Advierten que no habrá techo en las negociaciones paritarias.

23deDiciembrede2010a las07:50

En una reunión calificada por ambas partes como "cordial", industriales y sindicalistas compartieron ayer sus preocupaciones por la inflación y coincidieron en la necesidad de alcanzar el pacto social que anhela el Gobierno, sin hablar de aumentos salariales. Pero, en los hechos y por fuera de ese encuentro, la CGT de Hugo Moyano se ocupó de enviarles al Gobierno y a los empresarios el mensaje que menos quieren oír para 2011: "No habrá ni pisos ni techos" en la discusión salarial.

Esa fue la advertencia que ayer sonó en boca del secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Antonio Caló, un aliado del líder camionero, minutos antes de participar en el encuentro entre las máximas autoridades de la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Confederación General del Trabajo (CGT), en la sede sindical de Azopardo 802.

Caló afirmó que cada gremio negociará según sus necesidades y rechazó la posibilidad de que se establezca un tope a los pedidos sindicales. "Sería una irresponsabilidad si yo dijera 30 o 20 por ciento de aumento", sostuvo, para apuntar contra los empresarios. "Los precios no los marcan los trabajadores. Cuando discutimos salarios los discutimos porque aumentaron los precios. No vamos a hablar de piso ni de techos", advirtió.

A eso se sumó otro planteo de uno de los hijos del líder camionero, Facundo Moyano, que ayer reclamó un adicional de 1600 pesos para los trabajadores de los peajes (de lo que se informa por separado). Esa exigencia se suma al bono de 1000 pesos que viene reclamando para los camioneros el hijo mayor del sindicalista, Pablo Moyano, que anteayer declaró en estado de alerta y movilización al Sindicato de Choferes de Camiones.

La contundencia de los dichos de Caló se contrapuso al tono cordial y ameno de la conferencia que, tras el encuentro, compartieron Moyano y el presidente de la UIA, Héctor Méndez, quien estuvo acompañado por el secretario de la entidad, José Ignacio de Mendiguren.

El sindicalista y el industrial destacaron las "coincidencias" en el debate, así como la "voluntad" por alcanzar el acuerdo que pretende la Casa Rosada. "Hemos evaluado la posibilidad de un acuerdo social que permita contribuir al crecimiento y desarrollo de nuestra economía y a la distribución de la riqueza, y hay absolutas coincidencias en que esto es posible", sostuvo el líder de la central sindical.

"Este es el camino que teníamos que recorrer para poder avanzar en el acuerdo social, porque pensamos que la señal más importante es que nos podemos sentar a una mesa cada uno defendiendo legítimamente lo que tiene que defender, pero pensando a la vez en el país, nuestra gente, con más trabajo y mejor trabajo", añadió Méndez.

El camionero también se encargó de dejar en claro quién es el interlocutor oficial en ambos frentes, tras la muerte del ex presidente Néstor Kirchner. "El hombre con el que tenemos diálogo en el Gobierno es el ministro Julio De Vido", dijo Moyano, en referencia al titular de Planificación Federal, con quien comparte el respaldo de la candidatura a jefe de gobierno porteño del ministro de Economía, Amado Boudou.

Ante las preguntas de los periodistas, ambos señalaron que en la reunión no se habló de porcentajes de aumentos salariales ni de adicionales. De hecho, Moyano negó que el diálogo social se circunscriba "a precios y salarios", sino que el temario era más amplio: "Hay muchos temas que queremos tratar y que ellos quieren incorporar y después, lógicamente, el Gobierno tendrá su participación", indicó.

"Se habló de la preocupación que tenemos todos, pero de porcentajes no podemos hablar si recién nos sentamos a discutir", insistió, para apostar luego por una frase de su cuño: "Nos estamos comiendo la cena en el almuerzo".

Por "preocupación", Moyano se refería a la inflación, un

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