La carne es negocio para los productores

Los precios de la hacienda en pie subieron con tal fuerza que algunas categorías hasta se triplicaron en el año, haciendo del asado un bien casi de lujo. El precio del novillo, indicador de la hacienda que va a faena, creció 135% según el último relevamiento de la cámara de la Industria, Cicrra, hecho que no le fue ajeno al consumidor argentino promedio.

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24deDiciembrede2010a las07:33

Este incremento inyectó rentabilidad a los productores que conservaron sus rodeos, contra la tendencia nacional que recortó 10% la cantidad de cabezas de ganado en un año, dejando el conteo en 50,2 millones.

Ahora empieza a darse un movimiento contrario. Por el alto valor de los terneros, las hembras-madres bajaron su participación dentro de la faena al 41%, situación que no ocurría desde 2001. Pero lejos de la bonanza tranqueras adentro, todos los sectores pagaron el faltante de animales: la producción de carne cayó 22%, las exportaciones se desplomaron más del 50% y el consumo interno bajó 16,8% considerando los primeros 10 meses del año, contra igual período de 2009. Menos animales para producir y altos precios de venta, junto con la decisión de los ganaderos de retener a las vacas para agregarles todos los kilos que puedan antes de entregarlas al frigorífico, hicieron que el negocio para los establecimientos de faena se complicara.

La caída en los márgenes de rentabilidad obligó al grupo brasileño JBS, dueño de Swift en la Argentina, a poner en venta tres de sus ocho plantas en el país, que aún buscan comprador. También el grupo nacional Mattievich mantiene sin operaciones dos de sus ocho plantas en el país. Cientos de trabajadores del sector recibieron telegramas de despido, y muchos de ellos buscan ahora en el gremio de la carne una salida que puede darse con la reapertura de algunas fábricas, con ayuda de los gobiernos provinciales.

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