Los agronegocios cierran un buen año pero inician un 2011 incierto por la sequía

Los mercados externos les dieron a los granos lo que le sacaron al dólar y volvió la alegría a los commodities. Hoy, la preocupación se concentra en la incipiente sequía.

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24deDiciembrede2010a las07:37

Los agronegocios cierran un muy buen año, sólo ensombrecido por la escasez de agua que ya se verifica mientras termina de sembrarse la soja, se acerca el período de floración del maíz y se recolectó casi la mitad de trigo en el país.

El precio de los granos en los mercados internacionales subió de la mano de la debilidad del dólar y los cimbronazos financieros que hicieron optar a los inversores por la seguridad y rentabilidad de los commodities. Este movimiento impulsó el valor de la soja 26% en Chicago y tocó el techo de los u$s 500 por tonelada para la posición más cercana.

En la región, la incipiente sequía prende luces amarillas en Brasil y la Argentina y logró que los precios locales amplificaran la suba: el amperímetro de la pizarra de Rosario titubea en torno de los $ 1.400 por tonelada, casi 40% más que hace un año.

Los granos que se sembraron en 2010 producirán 63% más trigo (13 millones de toneladas); 27% más de girasol (2,8 millones de toneladas); y 4% más de maíz (24,5 millones de toneladas), pero la falta de lluvias ya impactó sobre la soja y de una proyección inicial de 55 millones de toneladas de cosecha para 2011 quedan ahora 49 millones, que significan 11% menos que las de este año. En 2010, con una cosecha de 52 millones de toneladas la industria del ‘crushing’ nacional, la más competitiva del mundo, molió 18,5% más de soja. El negocio, del que participan Cargill, Bunge, Vicentín y AGD, entre otras, tuvo sus bemoles: por seis meses, el aceite de soja, producto del cual la Argentina es primer exportador mundial, no entró a China por la barrera comercial que impuso ese país. Si bien el aceite encontró otros destinos, lo hizo con un costo de u$s 50 por tonelada, dijeron en el mercado. Con precios de los granos en alza y demanda firme, el precio de los campos agrícolas subió 10% en dólares en el año.

En lo que respecta a las empresas agrícolas, el grupo Los Grobo dio la nota con su incursión en la elaboración de pastas, para lo que anunció una inversión de u$s 5 millones en Bahía Blanca, al tiempo que amplía su capacidad de molienda en la región y se expande en Brasil.

En paralelo, el año 2010 encontró a Cresud, el brazo agropecuario de la familia Elsztain, en repliegue en el país y creciendo también en Brasil. La firma compró en abril la parte de uno de los socios de su controlada BrasilAgro, Tarpon Investments, y se quedó con el 35,75% de las acciones circulantes de BrasilAgro. En septiembre, la firma vendió dos tambos en la Argentina por u$s 18 millones.

Ligada a la industria agrícola, la producción nacional de biodiesel sobre la base de soja duplicó su producción este año hasta las 2 millones de toneladas del combustible. En paralelo, para el año que viene, se suman emprendimientos millonarios. Unitec Bio invertirá u$s 70 millones en el sector, Cargill, u$s 450 millones y Renova, de la que participa Molinos Río de la Plata, u$s 350 millones.

Otra industria que creció en el año, asociada con los granos, fue la de maquinaria agrícola. En los tres primeros trimestres del año las ventas de ese sector subieron 56,4% en volumen y 62,7% en monto.

En este segmento, Alejandro Quentin, heredero de Bunge & Born, pagó u$s 15 millones para entrar a la firma nacional Pla.


Julieta Camandone.

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