El gasto energético invisible en agricultura
Todo cultivo fertilizado contiene un gasto energético implícito, así una planta de vid de variedad para uva de mesa consume 518 kilocalorías por cada 83 gramos para procesar. Este consumo corresponde por 100 unidades de nitrógeno aplicadas al suelo, para una densidad por hectárea de 1200 plantas.
Así lo consignó, en un estudio, el asesor privado en nutrición vegetal, ingeniero agrónomo Anjel Rodas, publicado por Engormix.com. “Si simulamos una aplicación de fertilización con 140 unidades de N (nitrógeno) en una hectárea de maíz con una densidad de plantación con 80 mil plantas, el gasto energético que le significa a cada planta para transformar esa pequeña cantidad de N inorgánico conlleva un gasto de energía equivalente a 8,23 kilocalorías (kcal) como mínimo. “Proyectada esta cuantificación a una hectárea, se tiene un consumo equivalente a 658.400 kcal”, sostuvo el especialista.
Otros nutrientes como el catión calcio, y los aniones sulfatos y fosfatos, también consumen energía, pero en menor cantidad, que empuja la cifra total del gasto energético “otro poco más arriba”.
