La Bolsa de Nueva York rechaza la oferta del Nasdaq y le allana el camino a la Deutsche Boerse
En una decisión con ribetes estratégicos, la Bolsa de Nueva York rechazó la oferta del Nasdaq. Los inversores deberán sopesar una decisión que apunta a "acercarse" a Europa.
Tres argumentos prometen ser los drivers centrales con los que abrirán hoy los mercados. Por un lado, en las últimas horas la Bolsa de Nueva York comunicó que rechazó la oferta hecha por el Nasdaq para quedarse con la centenaria casa de negocios. Por otro, Obama obtuvo una prórroga para negociar el presupuesto aunque no deja resquicio a la ilusión mientras el precio del crudo se "acomodó" por encima de lo u$s 112.
Con vista a integrar no sólo dos prestigiosas casas de bolsa, sino también dos plazas estratégicas ubicadas en distintos continentes, la Bolsa de Valores de Nueva York dijo que rechazó la propuesta por u$s 11.300 millones realizada por el Nasdaq. En este sentido, señalaron que una potencial fusión "causaba riesgos innecesarios para los inversores". En rigor los directivos de la NYSE fueron más lejos al asegurar que mantienen en pie su plan de una fusión con Deutsche Boerse, operador de bursátil en Alemania. La NYSE y Boerse habían acordado en febrero esa operación que alcanzaría un valor de u$s 10.000 millones.
Si bien la confirmación de la noticia le otorga más certidumbre a los próximos pasos de la casa de negocios bursátiles neoyorquina, antes del anuncio formal ya se esperaba el rechazo de la propuesta realizada por el Nasdaq.
La película de Obama
El acuerdo alcanzado el viernes en el Congreso sobre el gasto público en Estados Unidos evitó una parálisis del Estado federal, pero esa pulseada entre republicanos y los demócratas del presidente Barack Obama es apenas una "advertencia" de lo que vendrá con la batalla por el presupuesto y la deuda. La reducción de u$s 38.500 millones en los gastos acordada la noche del viernes bien podría ser un golpe bajo a la expectativa de que un desembolso por parte del estado ayudaría a reactivar la economía de EE.UU. Sin embargo los analistas creen que esto no es más que una ínfima parte de la enorme deuda de Estados Unidos, que pronto ascenderá a más de 14 billones de dólares. El saneamiento de la situación presupuestaria estadounidense está precisamente en el centro de la lucha que los republicanos del Congreso juraron emprender cuando ganaron la mayoría de la Cámara de Representantes en las elecciones legislativas de noviembre último. El presidente Barack Obama firmó el sábado la ley de finanzas provisoria de siete días hasta que se vote el acuerdo final. El debate sobre el presupuesto 2012 y sobre un aumento del techo de la deuda prometen, pues, tener interminables momentos de elevada tensión.
Estados Unidos alcanzará el techo de su deuda pública el 16 de mayo y Obama deberá entonces pedirle al Congreso un nuevo aumento de ese tope. De no lograrlo, el país se encontrará en estado de cesación de pagos.
