Argentina también ofrece máquinas inteligentes

Las fábricas nacionales buscan ser competitivas con sus desarrollos en equipos precisos. Desafíos para el corto plazo.

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15deJuliode2011a las11:22

En el país hay alrededor de 24.000 cosechadoras en actividad, de las cuales 7.500 tienen monitoreos de rendimiento. Las que están equipadas con estos sensores son las máquinas de última generación y que multiplican por tres la capacidad de trabajo promedio.

“Si multiplicamos la cantidad de hectáreas que puede hacer esa 7.500 máquinas indica que Argentina se puede mapear el 55 por ciento de toda la cosecha nacional. Y no es poca cosa. El productor que realiza un mapeo de rendimiento dejó de ser un productor de promedio”, asegura Mario Bragachini, coordinador de la Red del Proyecto de Agricultura de Precisión y Máquinas precisas del Inta.

Un productor preciso es el que abandonó el manejo de datos promedio por el manejo por ambientes, aplica insumos de manera variable en le lugar exacto y en el momento oportuno. Su objetivo no es otros que maximizar la productividad y la rentabilidad, priorizando la sustentabilidad.

Capital nacional. Para Bragachini, en el futuro entre un 15 y 25 por ciento del costo de una máquina agrícola estará representado por electrónica, software y comunicación, con lo cual resulta estratégico para la competitividad del sector desarrollar en el país la industria de alta complejidad. Y en eso ya están trabajando 80 fábricas nacionales. “Nadie va a comprar una máquina que no sea inteligente. No va a alcanzar para los fabricantes doblar bien el acero”, graficó el referente del Inta.

Ante esta perspectiva, las empresas nacionales han recogido el guante. En los últimos tiempos, entre los avances en herramientas y conocimiento desarrollado en el país se encuentran: el monitoreo de rendimiento con transmisión de datos en tiempo real, a través de las empresas IGB, Sensor y Plantium; sensores y computadoras en sistema de siembra y fertilización variable, por parte de la fábricas D&E, Verion, Controlagro, Oripon, Abelardo Cuffia, TIM, Guajardo, Added-tech, entre otros; fertilizadoras de dosis variable al voleo y correctores de suelo, desarrollados por las industrias Fertec, Yomel, D&E, Syra, y Abelardo Cuffia; y banderilleros satelitales para pulverizadoras y aviones, fabricados por Sylcomp, D&E, Geosistemas, Landtech, entre otros.

Para los próximos tres años, las empresas nacionales tiene como desafíos encontrar respuestas a varios interrogantes: “¿Las sembradoras y fertilizadoras variables serán mecánicas, hidráulicas o eléctricas?, ¿es posible pensar en tractores como fuentes de energía eléctrica, además de fuentes de potencia de arrastre de las máquinas agrícolas?”; se pregunta Bragachini.

La red de agricultura de precisión, coordinada por el Inta, seguirá siendo la plataforma de despegue.

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