Un sector estratégico sin políticas de Estado

Lo reclamaron esta semana en un documento cuatro ex secretarios de Agricultura.

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16deJuliode2011a las04:18

La importancia del sector agropecuario y del sistema agroalimentario y agroindustrial como uno de los pilares de la economía argentina quedó plasmada en un documento presentado el miércoles pasado por cuatro ex secretarios de Agricultura en la Bolsa de Comercio de Rosario.

El trabajo redactado por Lucio Reca, Marcelo Regúnaga, Jesús Leguiza y Rafael Delpech, todos ex funcionarios de distintos gobiernos y de diferentes signos políticos, muestra cómo el sector agropecuario es uno de los sectores productivos con mayor capacidad para generar ingresos y empleos directos e indirectos en toda la economía, y que por la falta de políticas o decisiones equivocadas es desaprovechado.

En el documento "La agroindustria para el desarrollo nacional: aportes para una política de Estado", los ex funcionarios propusieron políticas que contribuyan al crecimiento económico con mayor generación de valor agregado, de empleo sostenible y un eje central del desarrollo regional y de la integración territorial.

Destaca, seguidamente, el trabajo que:

El sector genera en forma directa no menos del 20 por ciento del PBI.

Representa más del 55 por ciento de las exportaciones. En este aspecto, señalaron que, sin las restricciones actuales, la Argentina hoy podría estar exportando por 8000 millones de dólares más al año.

Aporta al fisco más del 35 por ciento de la recaudación total.

Genera hasta el 35 por ciento del empleo total del país.

En la Argentina, hay 330.000 productores y 70.000 empresas proveedoras de insumos y vinculadas a la actividad agropecuaria. Involucra a más de 400.000 pymes, en su gran mayoría de capital nacional.

Para los ex funcionarios, "hay un sistema político y tributario que conspira contra el desarrollo del interior del país y de la Argentina como país federal", y lamentaron que la Argentina fuera el único país del mundo que castiga con impuestos a la exportación.

Entre sus objetivos, el documento propone:

Generar políticas que impulsen el desarrollo sostenible del sector agropecuario y de las áreas rurales y la creación de empleos genuinos.

Superar concepciones erróneas que hoy tiene gran parte de la sociedad, que no percibe la importancia del sistema agroalimentario y agroindustrial para crear empleos en la Argentina y que todavía hoy imagina un sector agropecuario limitado a recoger rentas naturales. En este sentido, indicaron que un incremento del 50 por ciento de la producción de cereales y oleaginosas generaría entre 220.000 y 240.000 empleos en los distintos eslabones de esas cadenas en el término de una década.

Impulsar la generación y adopción de tecnología como motores del crecimiento y de la trasformación productiva.

Establecer una política de comercialización y de precios transparente, eliminando las intervenciones arbitrarias de las autoridades en el mercado interno y las exportaciones. En este aspecto, pidieron la eliminación gradual de las retenciones hasta su supresión.

Evolucionar hacia una política impositiva, que se aparte de impuestos que penalizan la inversión y la productividad, orientada a incrementar la oferta y que satisfaga las necesidades genuinas de recaudación.

Participar activamente en las negociaciones que impulsen un comercio mundial sin barreras.

Mejorar la infraestructura de transporte y de riego.

Preservar la cantidad y la calidad de los suelos y de las aguas.

Diseñar y ejecutar políticas de apoyo a la agricultura familiar.

Satisfacer la demanda interna de alimentos y aportar divisas.

Reforzar la inserción internacional de la Argentina.

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