Domínguez, en China para aumentar ventas

El ministro de Agricultura, Julián Domínguez, arribó a la República Popular China, donde inició ayer una agenda de trabajo entre el Grupo de Cooperación Biotecnológica Argentina-China. Ambos países son dos potencias en materia biotecnológica agrícola.

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19deJuliode2011a las07:40

El ministro de Agricultura, Julián Domínguez, dijo ayer que la relación con China pasa por «crear mecanismos de confianza mutua que despejen el futuro».

Desde el gigante asiático, el funcionario afirmó que la Argentina trabaja en resolver problemas de certificación y avanzar en el monitoreo de eventos genéticos que permitan abrir las puertas para nuevas exportaciones al país asiático.

Para el ministro, tener los mismos criterios en materia de sanidad y biotecnología va a permitir garantizar y profundizar el vínculo comercial con el país asiático.

Con esta línea de trabajo, se reunirá hoy con el titular del AQSIQ, el equivalente chino del SENASA, de rango ministerial, con el que avanzará en la aprobación de criterios comunes para exportar carnes, lácteos, vinos y maíz desde la Argentina.

Además, en el marco del encuentro del Grupo de Cooperación Biotecnológica Argentina-China, expertos argentinos asistieron a los centros de investigaciones de la Academia de Ciencias Agrícolas de China y de la Universidad Agrícola. En estas visitas se realizaron intercambios sobre el marco legal de aprobaciones y evaluaciones de Organismos Genéticamente Modificados (OGM), bioseguridad, eventos aprobados, entre otros temas.

Además, Domínguez mantuvo ayer encuentros con representantes de las empresas estatales chinas de importaciones de granos COFCO y Sinograin. En los encuentros, los empresarios chinos manifestaron su intención de aumentar las compras a firmas argentinas y mostraron expectativa ante la posibilidad de que el Gobierno de su país dé un visto bueno al ingreso de maíz argentino.

Las compras de maíz de China, que hasta hace dos años se autoabastecía, hoy por hoy están exclusivamente dirigidas hacia los Estados Unidos, pero las autoridades argentinas apuestan a ingresar en el negocio, que se va a expandir en los próximos años por la incapacidad del país asiático de responder a la creciente demanda interna del grano.

La integración en materia de sanidad y biotecnología, eje de la misión del Ministerio de Agricultura a China, permitirá a la Argentina nuevas exportaciones, como la venta de embriones.

Una de las principales empresas lácteas chinas tiene la intención de sumar cerca de 100 mil embriones de vaquillonas por año, lo que para la Argentina, que puede estar en condiciones de en cuatro años exportar cerca de 50 mil embriones anuales, significaría un nuevo negocio de varios cientos de millones de dólares al año.

Ésta es la segunda vez que ambos países se reúnen para tratar el tema biotecnología desde la firma del Acuerdo sobre Cooperación Biotecnológica firmado por ambos en 2004, durante la visita del entonces presidente Néstor Kirchner a la República Popular China.

La Argentina es el tercer proveedor de soja de China, que en 2010 importó 11,2 millones de toneladas desde nuestro país por un valor de u$s 5.000 millones. Además, se está negociando el acceso para maíz, luego que China se convirtió recientemente en importador neto de este producto. De ahí el interés de la parte argentina por garantizar frente a la contraparte china la seguridad de los productos que genera y exporta al mercado del país asiático.

China, por su parte, se enfrenta a dos importantes desafíos: modificar sus hábitos ante el desplazamiento de la población rural hacia las áreas urbanas y cambiar su cultura alimentaria. Por tal motivo, el primer ministro chino, Wen Jiabao, destacó a la biotecnología como una de las herramientas principales para lograr los objetivos planteados en materia de seguridad alimentaria. 

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