No hay respiro para los mercados: inversores piden a gritos definiciones

Los temores sobre la solvencia de la Eurozona no dan tregua a la espera de la cumbre del jueves. Italia sigue bajo ataque y lideró las bajas con un rojo de 3,1%. Se suma la incertidumbre por la falta de acuerdo en EE.UU. sobre el techo de deuda.

19deJuliode2011a las07:51

Sin definiciones ni a un lado ni al otro del Océano Atlántico, el temor volvió a apoderarse de los inversores y las bolsas del mundo se desplomaron una vez más. Por un lado, la inquietud aumenta a medida que se acerca la fecha límite que tiene el Congreso de EE.UU. para alcanzar un acuerdo que autorice el aumento del endeudamiento que necesita el gobierno de Barack Obama para no entrar en un “minidefault” sin precedentes en su país. Pero, además no cesan las preocupaciones sobre la solvencia de varios países de la Eurozona.

La sangría fue más fuerte para los índices del Viejo Continente, a la espera de la cumbre fijada para este jueves y en la que, según trascendió, se podría aprobar una ampliación del fondo de rescate para la recompra de bonos en el mercado. En este contexto, Milán retrocedió 3,1%, Lisboa 2,6%, París 2%, Francfort 1,6%, Londres 1,5%, Madrid 1,4% y Atenas 0,4%. En Wall Street, los rojos fueron más moderados pero no menos preocupantes. El Dow Jones perdió 0,8%, mientras que el S&P500 lo hizo en la misma magnitud y el Nasdaq cedió 0,9%. La desconfianza de los inversores sobre la posibilidad de un acuerdo entre demócratas y republicanos antes del 2 de agosto, día en que acaba el plazo para elevar el techo de deuda, es cada día mayor. Mientras tanto, la amenaza de las agencias de calificación sigue en el hortizonte.

Ayer fue el turno de Fitch. La agencia estadounidense reiteró, uniéndose a las advertencias de Moody’s y S&P, que si EE.UU. no llega a un acuerdo antes del próximo mes, pondrá en perspectiva negativa la calificación de su deuda soberana, aunque de momento mantiene su nota en el nivel máximo nivel, “AAA”. En esa misma teoría confía el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, que indicó que las posturas entre Gobierno y oposición están más cerca de lo que se cree. El funcionario también aseguró que el cese de pagos es algo que “no se contempla en la mesa de negociaciones”. El problema es que faltan sólo cinco días del plazo final que tiene el Obama para conseguir acuerdo para elevar el límite de la deuda del Gobierno, y republicanos y demócratas siguen divididos frente a un plan para reducir el déficit de la fiscal.

Pero hay esperanzas de que la salvación para los activos estadounidenses venga por el lado de los balances. Una temporada de ganancias que se espera sea sólida podría impulsar a las acciones durante la semana, aun cuando los resultados de la semana pasada de Google y JPMorgan Chase fueron opacados por reportes macroeconómicos desalentadores que contribuyeron a la peor semana del S&P500 en cinco semanas.

Por su parte, las bolsas europeas ampliaron sus pérdidas de la semana pasada, presionadas a la baja por los bancos. Los resultados de las pruebas de solvencia financiera en la región, que se dieron a conocer el viernes pasado, no pudieron disipar la preocupación por el potencial impacto de una crisis de deuda soberana.

En España (uno de los países de la región más complicado), por ejemplo, el interés exigido al bono a diez años alcanzaba el 6,3% por primera vez desde la creación del euro. La prima de riesgo escalaba hasta los 366 puntos básicos.
Bajo este contexto, el oro –clásico refugio– se posiciona como el gran beneficiado y sigue batiendo récords jornada tras jornada. Ayer logró cerrar en otro máximo histórico de u$s 1.600 la onza.

Entretanto, la Argentina no es ajena a la crisis mundial. El índice Merval finalizó la rueda en los 3294,60 puntos, con una caída de 0,96%. De esta manera, perforó el piso de los 3.300 puntos

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