Para 2020, la producción porcina crecerá un 126%

Según datos del INTA, en la cadena porcina hay actualmente unos 45.000 puestos de trabajo directos e indirectos.

25deJuliode2011a las08:10

La cadena porcina aumentará el 126% su producción, el 80% el consumo -que pasará de 8,2 kilos a 14 kilos per cápita- y el 1.200% las exportaciones para 2020, estimó el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Además, aseguró que se generarán 23.000 puestos de trabajo directos con un saldo de exportación de u$s 160 millones.

«Estos escenarios son clave para los pequeños y medianos productores, que representan cerca del 90% del mercado que tiene el 60% de las madres», explicó Jorge Brunori, del Grupo de Trabajo Porcinos del INTA Marcos Juárez, Córdoba.

En esa unidad tendrá lugar, el 18 y el 19 de agosto, la muestra bianual «Fericerdo», que reunirá a los principales especialistas con productores del sector.

Según el INTA, en la cadena porcina hay actualmente unos 45.000 puestos de trabajo directos e indirectos: en el eslabón primario son 23.066, más 17.385 del eslabón industrial; en el medio se suman 457 empleos del sector transporte y comercialización, más los 4.091 empleos indirectos.

Hoy, la producción porcina nacional -que se centra básicamente en las provincias de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires- está en un momento de oportunidades.

«Estamos en presencia -trazó el técnico- de dos escenarios muy claros: de mediano y largo plazo -exportaciones- y de corto plazo. En este último caso, se presenta la gran oportunidad de posicionar al cerdo como una carne sustituta a la bovina».

Un paso más allá del mercado interno están las exportaciones: por esta vía, la demanda de la carne de cerdo en la próxima década va a ser el doble de la actual.

«Y al ser la Argentina un gran productor de granos y contar con un buen status sanitario, las condiciones están dadas para que el país se convierta en un gran exportador de cerdos», explicó Brunori.

En este contexto, agregó, es fundamental aumentar el mercado interno para el desarrollo y sostenibilidad del sector, ya que por cada kilo de carne fresca por año que se aumenta en el consumo se necesita de unas 15 mil madres para producirlo.

«Asociarse es tener lo que solo no puedo hacer», reflexionó Brunori, quien además reveló que el sector porcino es un área que le agrega valor a la producción de maíz y soja.

«Decidir hacer cerdos ya es transformar el grano que producimos. Un sistema eficiente, pequeño, de 50 madres, utiliza y transforma cerca de 20 hectáreas de maíz y otras tantas de soja en carne. Luego se agrega valor al capón tanto al vender su carne fresca como elaborada», señaló el especialista.

La Asociación Argentina de Productores Porcinos (AAAP), en un documento sobre evolución de precios, estimó que la base alimentaria en cerdos del país se centraliza en el consumo de maíz y soja, los cuales representan entre el 75% y el 90% de la ración.

Miguel Acosta Sosa, responsable del sector porcino del INTA Las Breñas, Chaco, sostuvo que «el alimento es el que trasforma al animal».

El agregado de valor es clave, además, en la formación de fuentes de trabajo, ya que en agricultura 400 hectáreas de maíz demandan una o dos personas, mientras que en el mismo espacio, si se suma actividad porcina de 700 cerdas, las fuentes laborales pueden ascender a 14 personas.

Las estimaciones del INTA sobre producción agropecuaria con valor agregado en origen indican que si se incorporan nuevas madres al sistema hacia 2020 los puestos de trabajo serán cercanos a los 7.000.

Vale decir, 231 mil madres de 20 cerdos por madre al año generarían 6.648 nuevas fuentes laborales.

Estos datos son relevantes para pequeños y medianos productores, ya que en la actualidad más del 90% de quienes trabajan con porcinos y el 60% de las madres del país están en sus manos.

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