Petroleras cuadruplican la importación de nafta para contener la escasez

En el primer semestre se compró producto premium por casi u$s 100 millones, contra los u$s 21 millones del mismo lapso de 2010. Cada vez más empresas importan.

Por
28deJuliode2011a las09:32

La creciente demanda de combustibles, el ánimo crispado de los automovilistas por los faltantes y las largas colas que deben hacer para llenar el tanque, la molestia que le causa a algunas empresas perder prestigio por ese motivo y los reclamos del Gobierno hacia algunas petroleras terminaron por reconfigurar el mercado argentino de combustibles: la compras de naftas en el exterior, algo que durante la última década casi no se registró –el antecedente más cercano data de los años ‘90, cuando la convertibilidad la hacia conveniente, en algunos casos– se constituyó casi en moneda corriente entre las petroleras.

Así lo atestiguan los números oficiales. De acuerdo con las estadísticas de la Secretaría de Energía, que conduce Daniel Cameron y cuyos números cuentan con mayor credibilidad que otras estadísticas públicas, durante el primer semestre de 2011 se compraron en el exterior 131.693,8 metros cúbicos de producto premium, que se pagaron u$s 98,43 millones. Ese número es más de cuatro veces mayor que los u$s 21,14 millones que desembolsó en el mismo período del año pasado YPF, la única empresas que recurrió a los mercados externos en todo 2010. Y casi duplican los desembolsos totales –unos u$s 50 millones– que se realizaron en todo el año pasado para atender la demanda interna.
A diferencia de 2010, este año se sumaron a las compras externas Petrobras y Esso. En tanto, Shell continúa ajena por el momento a las importaciones de naftas. Al igual que Oil, la petrolera de Cristóbal López que nació tras la compra de la refinería de San Lorenzo y estaciones de servicio a Petrobras.

La importación del combustible premium es un botón más de la tendencia que se manifiesta desde la presidencia de Néstor Kirchner: con una economía en crecimiento y el estímulo al consumo en todas sus formas, la oferta local quedó rezagada y debió acudirse a los mercados externos. Antes que la nafta, por caso, sucedió con el gas –la Argentina llegó a ser exportadora y hoy importa desde Bolivia y mercados de ultramar–, el fueloil y el gasoil.

Aunque pierden dinero de todas formas, debido a que los precios internacionales son más altos que los del mercado interno, a pesar de los aumentos frecuentes en los surtidores, a las petroleras les resulta más conveniente importar nafta premium y no súper. Desde una de las principales empresas del sector explicaron recientemente a El Cronista que “el país tiene un déficit de octanos, consecuencia de un parque automotor más moderno, motivo por el cual también ya casi no se consume nafta común. Y la diferencia entre importar súper o ultra no es muy importante. Es por eso que aquellos que se ven en la obligación de importar por paradas de planta prefieren importar el hidrocarburo de mayor octanaje. La súper tiene un mínimo de 95 octanos y la ultra de 98.

Desde hace meses algunas empresas reclaman al Gobierno que libere la importación de naftas sin impuestos por cupos, como ocurre con el gasoil. En Planificación, sin embargo, aseguran que en el entorno de decisión del ministro Julio de Vido aún no se analiza esa iniciativa.

Por Pablo Fernández Blanco.

Temas en esta nota