Macri derrotó por casi 29 puntos al kirchnerismo

El jefe de Gobierno porteño logró la reelección tras vencer a Filmus. Macri mejoró 17 puntos respecto a la primera vuelta y el candidato K, casi 8. Así, el líder del PRO amplió la ventaja del balotaje de 2007.

01deAgostode2011a las07:40

A las 20.05, sólo dos horas después del cierre de la votación y cuando todavía no se había conocido ni un dato oficial, Daniel Filmus salió a reconocer la derrota y a felicitar a todos los porteños y al ganador de la elección, Mauricio Macri. No fue la única novedad: el candidato kirchnerista contó que la presidenta Cristina Kirchner estaba hablando en ese momento con Macri para saludarlo por su triunfo en el balotaje. Fue el final para la pelea por la Jefatura de Gobierno porteña y el comienzo del último tramo de la campaña para las primarias presidenciales del 14 de agosto.

Tras las derrotas consecutivas en Santa Fe y la Ciudad, y a dos semanas de las internas nacionales que anticiparán el escenario de las presidenciales de octubre, el kirchnerismo buscó disimular el enojo con los porteños que había mostrado luego del resultado de la primera vuelta del 10 de julio, cuando Macri ganó con el 47,05 por ciento de los votos y Filmus salió segundo con 27,87%.

No duró mucho. Por la noche, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, retomó desde el búnker de Filmus el discurso más duro y culpó a los medios de comunicación por la derrota electoral .

Lo cierto es que el jefe de Gobierno obtuvo la reelección con el 64,25% y el candidato kirchnerista sacó 35,75%. Es decir, Macri mejoró 17 puntos respecto a la primera vuelta y Filmus, casi 8 . A trazos gruesos, esto quiere decir que por cada dos votos que sumó el líder de PRO, Filmus consiguió uno. El voto en blanco fue de 2,38 por ciento y la cantidad de votantes 72,16%, un punto menos que en la primera vuelta.

Ayer, Macri volvió a derrotar al mismo rival del balotaje de 2007, aunque esta vez por una diferencia mayor . Cuatro años atrás, el líder del PRO había conseguido 60,9% y Filmus, 39,1%. El candidato K no alcanzó ni el objetivo más modesto de los que se había fijado y que consistía en repetir su marca anterior. Por eso, no había terminado el escrutinio y ya se escuchaban los primeros reproches en el kirchnerismo por haberse presentado al balotaje exponiendo a la Presidenta a otra dura derrota tan cerca de las primarias . Nadie se animará a machacar sobre esta idea en público, ya que la orden de competir en la segunda vuelta fue de la propia Cristina Kirchner.

Como ya había ocurrido la noche de la primera vuelta porteña, los candidatos presidenciales de la oposición buscaron capitalizar ayer el triunfo de Macri y, sobre todo, el traspié del Gobierno. De aquí en más deberán arreglarse solos. Ninguno de ellos tendrá un respaldo explícito del jefe de Gobierno reelecto, al menos no antes de las primarias del 14 de agosto. Y quizá no lo tengan nunca.

En medio de la celebración, Macri reiteró que piensa sentarse a conversar con todos los candidatos presidenciales e incluyó en la lista a Cristina Kirchner. El jefe de Gobierno porteño parece tener otras dos prioridades para sostener su propia candidatura presidencial, pero para 2015: resolver las asignaturas pendientes de su gestión porteña y redoblar los esfuerzos en la construcción nacional de su espacio político.

La pobreza de su oferta para octubre quedó expuesta ayer en el escenario de Costa Salguero: un candidato a gobernador en Entre Ríos, dos postulantes a ocupar intendencias bonaerenses y un puñado de diputados. Es cierto que también andaba por allí Miguel Del Sel, la sorpresa de la elección santafesina de una semana atrás.

En su segundo mandato, Macri tendrá que lidiar con una Legislatura de mayoría opositora y un bloque K fortalecido. También deberá calmar las internas por su sucesión entre Gabriela Michetti y Horacio Rodríguez Larreta que él mismo se encargó

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