El crecimiento no alcanzó para corregir la polarización social

La nueva pirámide muestra que un cuarto de los argentinos se lleva el 65% de los ingresos del país.

01deAgostode2011a las07:43

Cinco mil pesos mensuales es el ingreso promedio de la clase media argentina. Según un estudio privado, para formar parte de la llamada clase media típica, que incluye al 30% de la población argentina, una familia necesita contar con un piso de ingresos de por lo menos 3100 pesos mensuales, aunque el promedio se ubica en torno a los 5000.

Las cifras se desprenden de un estudio elaborado por la consultora W sobre la base de los datos aportados por el Indec y por la Asociación Argentina de Marketing, tomando como punto de partida un relevamiento de fines de 2010 (es decir que se puede anticipar que cuando termine 2011 las escalas deberán tener un incremento del 25%, siguiendo a la inflación real y las paritarias salariales).

Según el estudio, el 7% de la población argentina pertenece al ABC1. Para acceder a este segmento, hay que contar con ingresos por $ 17.500 mensuales, aunque el promedio es mucho más alto y alcanza a los $ 34.500, ya que dentro de la clase alta también se incluye, lógicamente, a los millonarios.

El ABC1 porteño es mucho más grande que el del resto del país y, de hecho, el 16,7% de los hogares de la Capital Federal pertenece a este segmento, contra el 4,4% del conurbano bonaerense, lo que da cuenta del alto nivel de fragmentación que continúa mostrando la sociedad argentina, a pesar del crecimiento económico acumulado en los últimos años, y de las marcadas brechas que siguen existiendo entre Buenos Aires y el resto del país.

"Si bien hubo una mejora muy marcada en los ingresos en los últimos ocho años y un avance en la distribución, está claro que la sociedad argentina está estructuralmente fragmentada y cada vez es más parecida a lo que sucede en el resto de América latina", señaló Guillermo Oliveto, director de W.

Oliveto sostiene que la mejor prueba de la mejora en la distribución del ingreso es el hecho de que, en 2004, los segmentos D y E -que integran las llamadas clase media baja y a la baja- reunían al 55% de los hogares argentinos, mientras que ahora su participación cayó en cerca de 10 puntos.

La gran ganadora, en términos de crecimiento, fue la llamada clase media típica, que pasó de representar a entre el 25 y el 30% de las familias argentinas. "La evolución de la pirámide social en la Argentina en los últimos años fue claramente positiva, y lo que vemos es que los segmentos de abajo han venido empujando hacia arriba", explicó Oliveto.

Pese a esta expansión de la clase media baja a costa de la base de la pirámide, la distribución del ingreso continúa muy concentrada en los segmentos más altos y, de hecho, juntos el ABC1 y la clase media alta acaparan dos tercios de los ingresos, pese a que representan menos de un cuarto de la población.

Consumo premium
La Capital Federal también se puede jactar de contar con una clase media alta mucho más extendida que la del resto del país. Para formar parte de este segmento, el piso de ingresos está fijado en $ 6100, aunque el promedio se ubica en los 10.700 pesos mensuales.

De acuerdo con la nueva escala, el 37% de los porteños pertenece a la clase media alta, con lo cual sumando el ABC1 en la Capital Federal más del 50% de los hogares están ubicados en el segmento más alto de la pirámide social, mientras que cruzando la General Paz el porcentaje sumado de ambos segmentos no llega al 15 por ciento.

"Los hogares de la clase top y la media alta son los grandes motores del boom del consumo en productos premium, que, más allá de los vaivenes de la economía y la inflación, continúan representando más del 10 por ciento de las ventas de productos de la canasta", precisó Oliveto.

En el caso de la base de la pirámide -que está integrada por un 15% de los hogares del país-, el gasto promedio

Temas en esta nota