Cristina escuchó quejas de empresarios por el nuevo "compre brasileño"

La Presidenta se reunió con la pata local del Consejo Empresarial Binacional. Inquieta la medida que establece preferencia del 25% en la adquisición de productos brasileños.

04deAgostode2011a las08:04

Un día después del paquete de estímulo a la industria brasileña lanzado por la administración de Dilma Rousseff, la presidenta Cristina Fernández recibió a los hombres de negocios locales que componen el Consejo Empresarial Binacional entre ambos países.

Hubo una medida que concentró la atención de la reunión: el “compre brasileño”, una iniciativa con la que el gobierno de ese país privilegiará a las empresas locales en las licitaciones públicas, algo que inquieta de cara a las obras que se llevarán adelante para la organización de la Copa del Mundo de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016.
Brasil lanzó ayer un paquete industrial de medidas para compensar parte de la apreciación cambiaria que resta competitividad a su economía. Dispuso, entre otras cosas, exenciones impositivas para los sectores “sensibles”, como calzado y textiles, por u$s 16.000 millones.

Las medidas pusieron en alerta a funcionarios y empresarios. Participaron de la reunión de ayer –pautada con anterioridad al paquete brasileño– los ministros de Economía, Amado Boudou, Industria, Débora Giorgi, Planificación, Julio De Vido, y Relaciones Exteriores, Héctor Timerman. Ellos recibieron a José De Mendiguren, el presidente de la UIA, Cristiano Rattazzi (FIAT), Jorge Brito (Macro), Enrique Eskenazi (YPF), Hugo Sigman (Chemo), Claudio Cirigliano, Antonio Estran Gendre (Bridas) y el constructor José Cartellone (Benicio).

Lo que más inquietó a los empresarios y llamó la atención del Gobierno fue el “compre brasil”. Las empresas de origen brasileño tendrán preferencia en las adquisiciones del Estado aún ofreciendo precios un 25% superiores a los de sus competidores de otros países.
En la última reunión del Mercosur, a fines de junio, en Asunción, los países presionaron a Brasil para que defina una propuesta para integrar a las empresas de la región en las obras que surjan de las competiciones deportivas que organizará la potencia regional en los próximos años. Rousseff esquivó definirse al respecto. Esta medida responde a la inquietud de los constructores y proveedores que quieren obtener parte de las millonarias obras por realizar. Al respecto, Cartellone contó una anécdota de lo difícil que es ganar una licitación para construir caminos en Brasil, a lo que Cristina pidió gestionarlo en estos ámbitos de negociaciones.

El resto de las medidas, indicaron fuentes del sector privado y oficiales, deberían leerse en el contexto de los acuerdos alcanzados por la Argentina y brasil en los meses pasados. Ambos países establecieron cupos de ingreso de productos brasileños “sensibles”, como textiles, calzado y autopartes, que fueron ratificados el viernes pasado por las presidentas en Brasilia, recordó una fuente oficial. Esos son los sectores que serán beneficiados con exenciones impositivas.

El Gobierno pidió a los empresarios ser cautos al respecto, mientras solicitan a su pares brasileños mayores precisiones sobre el alcance de las medidas. “Buscamos una integración bilateral cada vez más fuerte, más constructiva para ambos países que permita a través de la integración productiva más y mejores negocios”, dijo Giorgi al término del encuentro. En ese sentido, funcionarios y empresarios confían en que Brasil respete los convenios recientes y el compromiso pro Mercosur.

No obstante, los empresarios argentinos que componen el Consejo Empresarial Binacional manifestaron su alerta por la importancia que significa para las exportaciones brasileñas industriales el mercado argentino. Los hombres de negocios se reunieron en la sede de la UIA antes de llegar a Casa Rosada y concordaron remarca

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