Inquieta la protección de Brasil

Los empresarios metalúrgicos expresaron su temor ante la posibilidad de perder más competitividad.

05deAgostode2011a las08:04

Inquietud. Envidia. Pedidos para negociar antes de que el anuncio llegue al papel. El paquete de medidas que Brasil anunció esta semana para proteger su industria no pasó ayer desapercibido en la reunión anual que realizan los empresarios metalúrgicos argentinos. Mientras los industriales comentaban su preocupación por la posible pérdida de exportaciones al país vecino, los funcionarios que desfilaron por allí pidieron tiempo para estudiar el alcance concreto de las medidas.

Brasil, principal socio comercial de la Argentina, anunció el martes pasado un paquete de medidas fiscales por 16.000 millones de dólares, que incluye rebaja de los aportes patronales en sectores sensibles y un esquema de preferencia en las compras gubernamentales para empresas locales. El tema fue tratado anteayer en la reunión que mantuvo la presidenta Cristina Kirchner con un grupo de ocho grandes empresarios, pero ayer la inquietud se trasladó a algunos de los pequeños y medianos industriales que asistieron al congreso de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra).

"Acá, en el pasillo, varios mostraron su inquietud por estas medidas, especialmente los que exportan gran parte de su producción", señaló un directivo de la institución organizadora. Su presidente, Juan Carlos Lascurain, evitó pronunciarse contra el plan brasileño, aunque expresó su confianza en que sean medidas dirigidas a frenar las importaciones chinas antes que las argentinas.

Otro directivo de una cámara industrial, que también pidió reserva de su identidad, sostuvo que el paquete anunciado por Dilma Rousseff implica que los argentinos perdamos competitividad en términos comparativos, porque los brasileños lograrán reducir sus costos. Un ejecutivo del sector autopartista, en tanto, comentaba con preocupación las últimas noticias que llegaban de Brasil: que el gobierno de ese país planea aplicar una desgravación progresiva en función del contenido local de sus productos. "Si sale esto, nos matan", concluyó. Más de uno sentía envidia por sus pares brasileños.

En diálogo con periodistas, el ministro de Economía, Amado Boudou, buscó desdramatizar la situación. "Si tiene algún impacto va a ser positivo", afirmó. "¿Y la Argentina podría tomar algún tipo de medidas parecidas?", quiso saber La Nacion. "No", respondió tajante. "Pese a ser dos economías integradas, tenemos problemas muy distintos", agregó, y ratificó la política respecto del tipo de cambio: "Queremos un tipo de cambio estable, sin sobresaltos; que sea competitivo. Tenemos un nivel de competitividad más que aceptable".

Dudas
El ministro, sin embargo, abrió un margen de duda respecto de la medida que promueve el "compre brasileño" en las adquisiciones gubernamentales (las firmas brasileñas podrían cotizar hasta un 25% más caro que las extranjeras). "Hay que ver el tratamiento de esa medida. Vamos a seguir hablando y negociando", manifestó. No quiso precisar cuál sería la instancia de negociación en la cual la Argentina buscará ser incluida en el sistema de preferencias para las licitaciones estatales, pero el tema podría surgir en la reunión de ministros de la Unasur, que tendrá lugar hoy en Lima.

También el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), José Ignacio de Mendiguren, se inclinó por negociar con Brasil para ver si las medidas son para todo el mundo o excluyen a la Argentina. Ese, en parte, fue el mensaje que salió de la reunión de empresarios con la Presidenta, pero hasta ahora Mendiguren no logró una respuesta satisfactoria de sus pares brasileños para empezar las conversaciones a nivel de empresarios.

El congreso de Adimra reunió a cerca de un millar de empresarios y contó con la presencia de Cristina Kirchner, el gobernador Daniel Sciol

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