El real y la soja, vías de contagio para Argentina

Especialistas temen que se repita la caída del real que ocurrió en 2008. A su vez, la incógnita es el impacto que sufrirá el precio de la soja. Descuentan menor disponibilidad de financiamiento y alertan que la Argentina no está tan bien preparada para resistir la crisis como hace tres años atrás.

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05deAgostode2011a las08:07

El peor desplome de los mercados desde la quiebra de Lehman Brothers en 2008 impacta a la Argentina por varios frentes. El riesgo de una repetición de la devaluación del real brasileño, una posible caída de la demanda de commodities son los principales temores que generó el crack mundial para la economía local y una segura sequía en los mercados de capitales a la hora de financiar la producción.

Distintos analistas consultados por El Cronista coincidieron en recordar que el último gran crack bursátil posterior a la quiebra del banco de inversión estadounidense Lehamn Brothers trajo consecuencias a la Argentina por el lado de su competitividad con Brasil. El shock de septiembre de 2008, y la huida en masa de los inversores en dirección al dólar, devaluó la moneda brasileña alrededor del 40% en pocos meses, encareciendo los productos argentinos en términos comparativos.

“Brasil se puede desacelerar como resultado del deterioro de la economía americana y del sistema financiero europeo”, comentó Miguel Kiguel, titular de Econviews. “La desaceleración reduciría la demanda de los bienes que exportamos a ese mercado. Además, si los inversores abandonan los mercados emergentes el real puede volver a devaluarse, quizás no tanto como en 2008 pero si en esa misma dirección”, añadió.

“Desde el 2008 que no se ve un situación financiera internacional tan compleja. Pero ahora no tenemos superávits gemelos, ni colchón cambiario”, concluyó Kiguel.
La otra gran vía de contagio sería el gran tractor de la economía nacional y mascarón de proa del “viento de cola” que acompañó a las dos administraciones kirchneristas: el alto precio de los commodities.
Ayer, los granos perdieron hasta 4% en Chicago, aunque el más importante para la Argentina –la soja– retrocedió apenas 1,8% a u$s 492 la tonelada.

“Más de una vez en los últimos meses he mencionado que el viento de cola acabó a fines del año pasado. Pero este nuevo escenario nos puede poner el viento de frente”, graficó Eduardo Levy Yeyaty, de la Universidad Torcuato Di Tella.

“Esto afecta a la Argentina de varias maneras. Baja de commodities, debilitamiento de la entrada de capitales –aunque la actualidad de las monedas de reserva da lugar a imprevistos– y, en última instancia, menor demanda externa y menor crecimiento”, detalló.

Esos riesgos, quizás los más graves, se conocerán a medida que pasen los días y evolucione la crisis. Sin embargo, en lo más inmediato la Argentina ya está siendo golpeada en materia de costos de financiamiento, en un mercado ya de por sí pequeño.
Como resultado de los temblores a nivel mundial, el riesgo país argentino dio un salto del 5,3% en el día de ayer.

“Hoy resulta muy complicado financiar un proyecto argentino en condiciones normales. Por ende es difícil aumentar nuestra capacidad productiva”, comentó Carlos Olivieri, docente de la Universidad Austral.
Esta situación aleja aún más la posibilidad de que el Estado salga a financiarse a los mercados, justo cuando se acaban las cajas propias a las que recurrir.

“Venimos usando excesivamente nuestras reservas, en lugar de guardarlas para situaciones como ésta. Hoy, si bien no estamos en terapia intensiva como muchos países desarrollados, estamos en la puerta del hospital, porque el superávit empieza a agotarse”, se lamentó Olivieri.

Por Matías Barbería.

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