Se complica el engorde a corral - Por Ignacio Iriarte (*)

Hay buenos "fundamentals" para el negocio ganadero, pero todos los operadores están muy atentos y sensibles al resultado de las elecciones de octubre y a la evolución de la crisis en Estados Unidos y Europa.

Por
12deAgostode2011a las07:33

Firme el novillo, la vaca y el toro. Más tranquila la hacienda liviana de corral, que ya ha comenzado a sentir la mayor oferta estacional de los corrales. Faenas bajas, retención muy marcada, que se expresa tanto en el porcentaje de hembras en la faena como en la tasa de extracción, que este año sería del orden del 21,8 por ciento, entre uno y dos puntos por debajo de la tasa de equilibrio.

Son todos buenos fundamentals para el negocio ganadero, pero todos los operadores están muy atentos y sensibles al resultado de las elecciones de octubre y a la evolución de la crisis en Estados Unidos y Europa.

Vuelve a complicarse el negocio del engorde a corral. En los últimos meses retrocedió el precio del gordo liviano, al tiempo que el de la invernada, pasado el pico zafral de oferta, ha vuelto estacionalmente a subir. La relación nominal de compra-venta, que llegó a ser hace un par de meses de uno a uno, hoy es negativa entre uno y dos pesos por kilo.

En las próximas semanas empezará a aparecer el grueso de la oferta de los corrales, por lo que hasta que esta oleada de oferta no ceda, va a ser difícil que el ternero gordo de 310-340 kilos se recupere significativamente. La mayoría de los feedlots ya está vendiendo un número mayor de cabezas que las que repone, y esta tendencia puede acentuarse en los próximos dos meses por la escasez de invernada que se observa.

Quedan lotes de invernada sin vender, pero los criadores piden valores que el feedlot hoy no puede pagar; se llevan los terneros machos los invernadores pastoriles y se llevan las terneras los criadores que intentan recomponer sus rodeos. Con una invernada cada vez más escasa y más cara, y un gordo liviano al que se lo ve subiendo recién en noviembre, los feedlots ya habrían comenzado el lento, pero constante, proceso de vaciado que se da todos los años.

Se ha dicho que muchos “feedloteros” tienen hoy terneros en recría, en campos propios o alquilados, ganando kilos baratos a pasto a la espera de entrar a los corrales en las próximas semanas, pero el número de animales en recría a campo no sería significativo. Cuando el precio del ternero bajó a 10-10,50 pesos por kilo, varias empresas engordadoras acopiaron terneros en campos alquilados, con la idea de que esos precios para la invernada eran muy favorables y que había que aprovechar la oportunidad para comprar. Pero por ahora nadie sabe cuánta plata les van a salir esos kilos recriados a pasto, porque los alquileres ganaderos son muy altos y no siempre se puede aprovechar el campo alquilado todo el año. En varias experiencias que conocemos el costo del kilo ganado en campos alquilados resultó –por una serie de factores– más alto que haciendo la recría con silaje o con dietas restringidas dentro del mismo f eedlot .

Los números de la recría en campo alquilado dan mucho mejor si ese campo tiene un pedazo arable donde se pueda hacer silaje o un sorgo diferido. En varios de los casos que conocemos –que no son muchos– de “feedloteros” que hacen recría a campo, observamos que si el proceso tiende a alargarse, luego el peso de entrada al feedlot es alto y el producto final es un novillito de 340-380 kilos que vale menos por kilo vivo que el ternero liviano.

(*) Analista del mercado ganadero.

Temas en esta nota