La bolsa cae 18% pero subió en los últimos cinco años electorales

Tsunami en Japón, primavera árabe, crisis de deuda en Europa y baja en la calificación en Estados Unidos. Un resumen, apenas, para evidenciar que 2011, no ha sido el año (la mitad) que anunciaron los analistas.

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15deAgostode2011a las07:49

En la aldea bursátil local, 2010 fue un año marcado a fuego con soberbia performance de acciones y bonos y donde el Merval trepó 50%.
Por supuesto, los últimos meses aportaron su cuota doméstica de incertidumbre y también le sacaron más lustre a viejas ilusiones: nuevos directores del Estado en las empresas cotizantes trajeron reacciones de distinto tipo en la plaza. Por otro lado, el sorprendente crecimiento económico siguió invitando a pensar un mercado con empresas en constante suba, donde la apuesta también fue para los cupones atados al PBI.

El Mercado Abierto Electrónico (MAE) –el mayor mercado de bonos del país– mostró en el primer semestre del año un aumento del 57% el volumen de negocios en renta fija y llegó a los u$s 42.654 millones. En rigor, el promedio diario obtenido fue de u$s 352 millones, cifra que resulta 31% superior a lo operando en promedio diario en el transcurso de 2010. Todo esto para mostrar que a pesar de que los precios no fueron todo lo pujante de 2010, el volumen mejoró. Sin embargo, el 2011 ya es, y seguirá siendo, ante todo, un año electoral. Acaban de pasar las primarias y los resultados dibujan un pendiente donde asoman ya los candidatos para pelear la presidencia el próximo 23 de octubre.

Qué dice la historia
Un vistazo al viejo archivo del mercado muestra que desde 1989 se han tenido 11 años con elecciones (5 de ellos con elección de presidente). En esta línea, si se toma el índice Merval en dólares, el saldo para cada año de elecciones ha sido positivo en 10 de esos 11 períodos. Pero si hacemos foco en los años donde hubo elección para presidente, entonces los 5 años de elecciones fueron alcistas.

Si bien entre operadores y analistas existe una corriente que pronostica que las elecciones sólo le agregan más incertidumbre a los negocios en bolsa, para otros, las líneas del mercado en año electoral dibujan siempre una fuerte suba.
Ahora bien, tomando como referencia el comienzo de 2011, esta regla histórica está en problemas. Una cuenta rápida muestra que desde comienzos de año, el índice salda un 15% negativo en pesos y un 18%, también negativo, en dólares.

Por eso, los “chartistas” se defienden señalando que la prueba de fuego será el 23 de octubre, donde estiman que el Merval y los bonos saldarán positivo y que incluso después de la fecha electoral y hasta fin de año, habrá otra suba. Resumiendo: la historia dice que en años electorales los mercados locales suben y algunas semanas antes de la fecha electoral los volúmenes se reducen por la búsqueda de liquidez. Sin embargo en 2011, en la última semana antes de las primarias el Merval cayó casi 4% y el volumen promedio en acciones fue de $ 102 millones diarios, lo que arroja la mejor semana de negocios en el año.

Puestos a especular, las distintas plataformas electorales parecen segmentar la reflexión del mercado basado en dos formulaciones bastante llanas: la continuidad o el cambio. Para la continuidad, los analistas y brokers proponen alimentar las apuestas al sector financiero y de consumo, con empresas como Galicia, Macro, BBVA Francés y Molinos, entre otras.

El “cambio” aparece en el imaginario colectivo como un vendaval capaz de sacar del pozo a las empresas de energía. Estas compañías, que mantienen sus precios intervenidos por el Gobierno desde hace una década, podrían enhebrar un rally alcista de aumentar las expectativas de un cambio de gobierno.


Por Julián Guarino.

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