Ante el triunfo K, Wall Street ve evaporarse los ajustes que evitarían un aterrizaje forzoso

Para los grandes bancos de inversión, la fácil victoria de Cristina Fernández en las primarias supone más heterodoxia en una economía bajo un creciente estrés. Avizoran además un avance de “La Cámpora” en el armado del próximo Gabinete y más discrecionalidad. Hasta octubre, habrá “piloto automático” y calma en el dólar a pesar de la fuga de capitales.

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17deAgostode2011a las07:17

Consumada la victoria de Cristina Fernández, salvo una catástrofe (para el kirchnerismo) o un milagro (para la oposición), la actual mandataria ganará las elecciones de octubre y mantendrá el cargo cuatro años más. Por eso, los bancos de inversión ya salieron a pedir ajustes en la economía mirando el panorama de un próximo mandato.

“Nos preocupa que el actual modelo económico esté mostrando signos crecientes de estrés y pueda no ser sostenible más allá del horizonte de 18 meses o dos años. La alta inflación erosiona el pilar central del modelo de sustitución de importaciones y el tipo de cambio débil en términos reales. Cristina Kirchner parece que va a ganar la reelección. La mala noticia es que existe un riesgo creciente de que la Argentina no haga muchos de los ajustes necesarios en la macro a tiempo para evitar un aterrizaje forzoso”, escribió Dan Volberg, analista de Morgan Stanley en una nota a sus clientes.

En el corto plazo, léase de aquí a octubre, nadie imagina cambios. Incluso, como dice Barclays Capital, se mantendrá “el piloto automático” en lo económico. “La política fiscal y monetaria seguirá siendo expansiva. La moneda debería continuar depreciándose en forma gradual (por debajo de la inflación) antes de las elecciones, y esperamos una aceleración de la depreciación (más en línea con la inflación) después de las elecciones. La salida de capitales sigue siendo elevada, pero aún en niveles manejables. Una caída más rápida del peso podría generar ansiedad en los inversores y podría fomentar una mayor fuga de capitales”, comentó Sebastián Vargas, de Barclays.

Que la presidenta haya ganado por el 50% de los votos también genera inquietud en Wall Street. En realidad, lo que preocupa es la acumulación de poder y, en todo caso, cómo el Ejecutivo repartirá las cartas de ahora en adelante. Eso quedó manifestado en el análisis que elaboró Vladimir Werning, el economista argentino que se desempeña como director gerente del JPMorgan. Para el especialista, lo que dejó las primarias es que habrá políticas económicas más heterodoxas. “En primer lugar, significa que Kirchner seguirá imponiendo a sus jóvenes seguidores de izquierda (la organización Cámpora) en lugar de los peronistas tradicionales en puestos gubernamentales clave –a pesar de su limitada experiencia ejecutiva–. Esto sugiere además que el espacio para explorar los límites de la política económica heterodoxa y excesos de regulación es mayor”, alertó Werning.

Más allá de esto, para algunos bancos de inversión las posibilidades de inversión en activos argentinos está latente y no depende tanto de lo que haga (o deje de hacer) Cristina Fernández. Para Bulltick Capital Markets, con sede en Miami, “seguimos pensando que la Argentina sigue siendo una llamada de la inversión exógena, que sigue plenamente vinculada al rendimiento esperado de los precios de las materias primas”. El atractivo de Argentina en el mercado, según afirman, sigue siendo 100% ligado a una persistente política de tasas cero en el mundo desarrollado, la urbanización en China, y la debilidad del dólar. En otras palabras, si la economía mundial sigue creciendo un ritmo acelerado, los bonos argentinos seguirán siendo una inversión elegida para aquellos que buscan altos rendimientos. .

Por Leandro Gabin.

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