Incertidumbre: más intervención o un nuevo camino

Las opiniones sobre lo que pueda venir están divididas. Lo mismo ocurre tranqueras adentro con el camino que debería seguir la Comisión de Enlace tras el respaldo que Cristina obtuvo en zonas que aún viven con el ingreso que generan los productores.

27deAgostode2011a las08:41

No me traigan problemas en un año electoral. La frase, que fue comprendida en el acto por los presentes, la dijo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a un reducido grupo de integrantes de la Corriente Agraria Nacional y Popular (Canpo), la usina K para los temas del sector. Fue en la Casa Rosada, a comienzos de año. La Canpo le había llevado una carpeta con varias propuestas, entre ellas la ley de extranjerización de tierras. Tenía un trasfondo más radicalizado para controlar el dominio extranjero que el proyecto que finalmente se conoció, pero la Presidenta la frenó en seco. Cristina pidió, ya consagrada como la candidata más votada en las elecciones primarias pasadas, por el tratamiento del proyecto que ya está en el Congreso. Eso probablemente ocurra la próxima semana con la iniciativa que está en la Comisión de Legislación General de la Cámara de Diputados. La anécdota con la Canpo, tras el aval que cosechó la Presidenta, permite abrir el interrogante sobre qué camino seguirá la política agropecuaria si en octubre se confirma que el kirchnerismo estará otros cuatro años más en el poder. ¿Habrá, por fin, una etapa de más diálogo y menos intervención? ¿O se viene una profundización del modelo? En este contexto, otra pregunta se impone: ¿cuál es la agenda K para los próximos cuatros años?

Las opiniones sobre lo que pueda venir están divididas. Lo mismo ocurre tranqueras adentro con el camino que debería seguir la Comisión de Enlace tras el respaldo que Cristina obtuvo en zonas que aún viven con el ingreso que generan los productores. ¿Volver a intentar, por enésima vez, un acercamiento? La historia reciente demuestra que en los últimos ocho años el diálogo no fue una tarea fácil.

"Sin duda van a atacar al sector para obtener más recursos. No sé si van a hacer realidad la estatización [del comercio de granos], pero buscarán una revancha política y volver a poner retenciones móviles para tener más recursos", disparó el diputado nacional Ricardo Buryaile, de procedencia agropecuaria.

Consultado por LA NACION, Oscar Solís, subsecretario de Agricultura, desmintió que algunos de esos planes puedan formar parte del futuro. "Estoy hace dos años en el Gobierno y nunca planteamos la estatización o un esquema de Juntas", dijo el funcionario, y añadió sobre las versiones acerca de la vuelta de retenciones móviles: "Nadie en Agricultura piensa en retenciones (móviles)".

Solís detalló que el Gobierno seguirá trabajando en el marco del Plan Estratégico Agroalimentario (PEA) y apuntará a "aumentar el agregado de valor en origen" con políticas para que eso ocurra "a través de las cadenas específicas".

La Argentina exporta en un 70% productos primarios, mientras Brasil y los Estados Unidos no llegan a un 20%, pero venden el resto con valor agregado.

El agregado de valor es casi una obsesión que persigue Agricultura en todas sus áreas. Guillermo Martini, subsecretario de Agricultura Familiar, afirmó que este tema también está en la agenda de su ámbito. "Pondremos toda la artillería en solucionar problemas básicos como el agua, la tierra [según Martini, más del 70% de pequeños productores tienen títulos precarios], economías regionales, profundizando el modelo de producción de alimentos y apoyando el agregado de valor en origen", afirmó. "Hay que mejorar cuestiones productivas, de comercialización y la forma asociativa para que permitan agregar escala", añadió.

Siguiendo con este tema, Carlos Casamiquela, presidente del INTA, dijo que la entidad también seguirá impulsando el valor agregado en origen no sólo en pampa hú

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