La genética va en carrera con más tecnología

El experto Rodolfo Rossi destacó las nuevas herramientas para sumar rindes en el cultivo de soja.

27deAgostode2011a las08:22

Al igual que el maíz y el trigo, la soja, el cultivo estrella del país, tuvo un panel especial en el último día del XIX Congreso de Aapresid. Moderado por Germán Fogante, reconocido productor del sudeste cordobés, contó con la presencia del reconocido genetista Rodolfo Rossi, ex presidente de Acsoja, quien explicó cuáles son los objetivos actuales del mejoramiento genético en la oleaginosa. También participó Alberto Quiroga, de INTA Anguil, quien dio pautas de siembra de cultivos de cobertura para morigerar los efectos de la monocultura y, además, Hugo Fontanetto, del INTA, que trató el tema de la nutrición.

Rossi contó que la base de la ganancia genética de la soja de los últimos veinte años se apoya en los aportes de la genética, el manejo y la interacción entre esos elementos en conjunto.

Dentro de los aspectos genéticos, más recientemente los avances del mejoramiento se apoyan en técnicas moleculares y en la asistencia de la robótica para cumplir con el principal objetivo, que es la búsqueda de incrementos en los rendimientos. Esta última herramienta ya se emplea ampliamente en EE.UU., también está en Brasil, y Rossi estimó que pronto estará en nuestro país.

Desde su propia experiencia como “breeder”, relató que las técnicas moleculares, así como también el apoyo que brindan los “software” para el análisis de los datos, son las grandes herramientas con las que cuenta el mejoramiento actual para la aceleración de los procesos de selección y que, gracias a ellos, nuevas y mejores variedades están disponibles más rápidamente. Así, sostuvo que “no hay compañía de semillas que no cuente con la asistencia de un laboratorio de marcadores moleculares para el desarrollo de nuevos materiales”. Esta técnica, junto con la introgresión de diversos germoplasmas y la transgénesis, conforman el elenco de herramientas que apoyan el desarrollo genético actual de la soja.

Por otra parte, el experto aclaró que los avances del “breeding” de los últimos años, que están llegando al mercado de hoy con nuevas variedades que rinden más, que resisten más las enfermedades, se asocian a mejoramiento de características “no genéticas”.Respecto a la importancia de la diversidad genética, Rossi subrayó que el estudio de la estructura genética de la oleaginosa puede aportar enorme información para la detección de nuevas problemáticas en el cultivo. Contó cómo, hace unos diez años, estudiando la diversidad del genoma de la soja para el tratamiento del cancro del tallo, detectaron una variante patogénica de esta misma enfermedad que está emergiendo en este momento. “Este nuevo agente quedó identificado en ese momento con marcadores moleculares”, dice. Y agrega que “esto es tremendamente importante en lo que hace a resistencia de enfermedades”.

En referencia a la nutrición, Fontanetto, comenzó por destacar la importancia de la fertilidad física de los suelos. “También hay que rotar raíces -dijo-, porque tenemos que manejar bien las rotaciones antes de hablar de fertilidad química”.

El especialista puntualizó que uno de los cultivos que aportan un doble beneficio, físico y químico, es el sorgo, que gracias a la calidad de rastrojo que deja es un “fertilizante natural”. Y siguió explicando cómo aprovechando el rebrote se puede lograr hasta 20.000 kilos de materia seca/ha. Puntualmente, respecto a la demanda de nutrientes, Fontanetto explicó que la soja es muy demandante en azufre. Debido a la residualidad, este nutriente puede aplicarse al trigo pensando en el doble cultivo. El especialista remarcó que con un inversión de 1 qq de soja se cubren los costos del fertilizante azufrado y los incrementos en los rendimientos van desde los 200 a los 1.200 kilos.Otro de los nutrientes importantísim

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