Taiwan se queja por las barreras a la importación

Una misión comercial de autopartistas pasó por Buenos Aires, pero no logró cerrar ventas.

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31deAgostode2011a las07:56

Shou Ie Industrial Group, dedicada a la fabricación de autopartes, se mostraba contrariado y sorprendido ayer, durante un almuerzo que compartió con contrapartes argentinos. El empresario aún no comprende cómo fue que la Argentina pasó de ser un importador fluido de repuestos de autos de reposición a casi desaparecer del radar.

Enfrente, el presidente de la Asociación de Fabricantes Argentinos de Componentes (AFAC), Fabio Rozenblum, intentó explicarle cómo funciona el comercio administrado en este país del sur de América, distante de Taipei, capital de Taiwan, a unas 36 horas de vuelo. Para liquidar el tema, Rozenblum pidió un papel, sacó su lapicera y explicó: para ingresar al país primero debe pedir la licencia no automática; en el caso de que se la den, debe pagar el arancel correspondiente, y aun si esos dos pasos se cumplen, deberá exportar algún producto por el mismo valor importado o conseguir que una contraparte argentina lo haga en su beneficio.

La síntesis de Rozenblum puso el broche final a una misión comercial de 16 empresas taiwanesas de autopartes que, como todos los años, llegaron a Buenos Aires en misión comercial para reunirse con importadores argentinos. Hubo en esos encuentros mucha charla, gran interés por los productos, pero prácticamente ninguna transacción.

El Mercosur es un mercado atractivo para proveedores de autopartes por el boom de la fabricación de autos (que este año será de 850.000 unidades en Argentina y de 3,6 millones en Brasil) y por el parque actual, que entre ambos países supera los 30 millones de vehículos.

Como buenos orientales, los taiwaneses son extremadamente amables, respetuosos y cálidos, además de pacientes. Pero tal vez por el contacto que esta isla tiene con Occidente desde hace más de 50 años, también son directos. "El proceso de verificación de las licencias no automáticas previstas en los acuerdos de la Organización Mundial de Comercio (OMC) -de la que Argentina y Taiwan son miembros- no está cumpliendo con los plazos máximos de 60 días. Incluso tardan hasta seis meses y eso desalienta a los importadores argentinos", dijo Su-Yan Tsao, director de la división económica de la virtual embajada de Taiwan (que no es reconocido como estado soberano por la Argentina), denominada Oficina Comercial y Cultural de Taipei en Buenos Aires. Al parecer, el diplomático ya le transmitió esa opinión a Eduardo Bianchi, secretario de Industria y responsable de ese proceso.

En el mismo tono, Chung afirmó que, puestos a evaluar una inversión en la región, "entre Argentina y Brasil, vamos a Brasil, que es un mercado con mucho más potencial". Sin perder las esperanzas, Chung detalló durante el almuerzo -del que participó La Nacion- las ventajas de una innovación taiwanesa: cajas negras, como las de los aviones, pero para autos. El adelanto, que cuesta 350 dólares por unidad, permite registrar en video las caras de quienes van dentro del vehículo y cuenta con sensores que guardan información sobre la trayectoria del auto.

Taiwan, una isla en la que viven 23 millones de habitantes, es el cuarto mayor tenedor de reservas internacionales (casi US$ 400.000 millones, equivalentes a ocho veces las reservas argentinas). En 2010, el intercambio comercial entre ambos países fue de 606 millones de dólares.

Por José Crettaz.

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