Monsanto recupera ganancias tras poner el foco en semillas y freezar el glifosato

El glifosato tocó un techo de precios antes de la crisis en 2008 pasando los u$s 7 por litro y luego el valor se desplomó. Hoy ese precio ronda los u$s 4 por litro.

01deSeptiembrede2011a las06:46

Tras dos años de resultados por debajo de sus expectativas, la mayor semillera mundial, Monsanto, festeja a un día de haber presentado su balance fiscal anual lo que dice que es “un año histórico”, según las declaraciones del líder del Negocio Internacional de la compañía, Jesús Madrazo, desde la sede misma de operaciones de la firma.

En las oficinas centrales de Monsanto, en St. Louis, Missouri, la opulencia contrasta los resultados que dejó la crisis de 2008. Esta compañía, con sus 110 años de historia, pasó más de un cimbronazo. Con un pasado como industria química que prefiere olvidar, a mediados de los ’70 empezó a comercializar su herbicida estrella, el glifosato, que se convertiría en el más vendido del mundo hasta ahora. Luego, en los ‘80 se concentró en su nuevo negocio, por el que hoy se la conoce, la biotecnología.

Con pocas precisiones, porque el balance recién se hará público en octubre, después de las presentaciones a los auditores, Madrazo indicó que el año vuelve los ánimos a los de 2008, cuando los resultados mostraron la burbuja de precios de los commodities y, sobretodo, del glifosato.

Después de ese techo, “hubo u$s 1.300 millones que simplemente se evaporaron”, explicó Madrazo, lo que hizo que la compañía cambiara su orientación y se concentrara más en el desarrollo de sus semillas transgénicas de maíz, soja, algodón y trigo, y sus mejoramientos en caña de azúcar y vegetales, entre otros avances.
Monsanto creó, en esta región lindante al río Missouri, la soja transgénica Roundup Ready (RR) que hoy cubre más del 95% de las 18 millones de hectáreas sembradas con el cultivo en la Argentina y es un éxito mundial. Este invento fue la gran revolución tecnológica agrícola de los últimos 15 años.

El glifosato, su complemento, tocó un techo de precios en 2008, pasando los u$s 7 por litro y luego el valor se desplomó. Hoy ese precio ronda los u$s 4 por litro. Para Monsanto, esas pérdidas fueron un aprendizaje. Según Madrazo, el nuevo foco está en los genes y el mejoramiento de las plantas.

Este año, Monsanto lanza en Brasil su soja BT RR2, con la marca Intacta, una evolución de la primera, y aprobó en el último tiempo varios nuevos desarrollos en maíz. El último presentado en la Argentina es el VT Triple Pro, con tres genes modificados para lograr diferentes aptitudes en las plantas.

En la Argentina, la nueva soja estará disponible en 2014, estiman en la firma. En el país, la propiedad intelectual sobre las semillas es un problema para Monsanto, que perdió la batalla por el cobro de las regalías de su primer invento y no quiere repetir la historia. Por eso, pese a las quejas de la Federación Agraria que comanda Eduardo Buzzi, repartió cartas de intención a productores del norte argentino pidiendo que firmaran su conformidad de pagar por la tecnología y, según dice, tiene un 84% de adhesión sobre las hectáreas donde se utilizará la nueva soja.

La Argentina está en uno de los núcleos geográficos de interés de Monsanto, junto con Brasil y regiones del este de Europa y África porque, según Madrazo, son las regiones donde más puede expandirse la agricultura.

Dentro de los resultados del último año, la región Latinoamérica Sur –que excluye a Brasil– es uno de los motores del buen desempeño.
Hoy, Estados Unidos representa el 60% de las ventas de Monsanto y el resto del mundo, el 40%. En el futuro esa ecuación se modificará, según Madrazo, a partir de que este año, por primera vez en la historia, el crecimiento del negocio fuera de los Estados Unidos se equiparó con el crecimiento dentro del país.

“Nos preocup

¡Enterate de todas las novedades!

Temas en esta nota