Brasil bajó la tasa de interés y preparó el terreno para un real más devaluado

Una economía que se desacelera y el ajuste fiscal de Dilma le dan al banco central margen para bajar ahora las tasas, lo que le quita atractivo al real. Luz de alerta para la Argentina.

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01deSeptiembrede2011a las07:09

Los temores del empresariado argentino sobre una eventual devaluación en Brasil tienen desde ayer nuevo basamento. En un giro inesperado, el banco central del principal socio del Mercosur sorprendió ayer al interrumpir por primera vez en el año un ciclo de cinco subas consecutivas en las tasas de interés de referencia y decidir un recorte de medio punto porcentual hasta 12% anual. Una movida que le quitará bríos a un real que ya amagó con desinflarse en agosto.

Todos esperaban que el titular de la entidad monetaria, Alexandre Tombini, dejara estable la Selic en 12,5%. La decisión del Comité de Política Monetaria (Copom) apunta hacia una economía que ya dio varios indicios de haber empezado a desacelerarse. Y parece indicar que ése podría ser de ahora en más el foco de atención de las autoridades monetarias, abocadas hasta ahora a contener la presión inflacionaria.

Por otra parte, el recorte en el costo del dinero ayudaría revertir la tendencia de apreciación del real, que más allá del retroceso de casi 3% que mostró en agosto, aún acumula una suba de 4,5% en lo que va del año. Hace tiempo que el Gobierno de Brasil (primero con Lula y ahora bajo el mando de Dilma Rousseff) está preocupado por la fortaleza desmedida de su moneda pero hasta ahora la batería de medidas adoptadas apenas habían logrado suavizar el fenómeno. El real se depreció un 0,23% contra la divisa estadounidense y cerró a 1,5925 unidades.

Previo a la decisión de ayer, el Ejecutivo recibió el pedido de varios sectores de la industria para debilitar al real. En rigor, el martes para presionar al Banco Central a reducir las tasas y adoptar medidas en favor de los trabajadores, la central obrera Força Sindical organizó una sardinada frente al ente monetario. Los sindicalistas cocinaron sardinas, el pescado más barato en Brasil, frente a la sede oficial. Pero las previsiones para un real más débil son moderadas.

En el Presupuesto para el año que viene que se conoció ayer se estima que un nivel promedio de 1,64 unidades por dólar.
A esto se suma la señal que dio el Gobierno el martes al anunciar un ajuste fiscal para protegerse de la crisis financiera internacional y paliar la inflación (la más alta en seis años) que representaría un ahorro público de u$s 9.000 millones este año. El indicador de inflación más amplio de Brasil subió en agosto por primera vez en tres meses, lo que refleja las continuas presiones sobre los precios pese a señales de un crecimiento más lento. Pero el ajuste también apunta a darle más margen de maniobra al Central para bajar paulatinamente una de las tasas más altas del mundo.

El cambio en la política monetaria vecina son malas noticias para Argentina y suman presión, en plena víspera electoral, para que el Banco Central local acelere la devaluación del peso y que las exportaciones argentinas no pierdan tanta competitividad.
Hasta el momento, un real apreciado ayudó a que la presidenta del BCRA, Mercedes Marcó del Pont, administre paulatinamente una depreciación del peso. Ahora, el escenario podría complicarse.

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