Agricultura que impone excelencia

Una multitud recorrió durante tres días la gran feria de la agricultura en los Estados Unidos.

03deSeptiembrede2011a las08:14

DECATUR, Illinois, Estados Unidos.- Después de ver los avances que se presentaron en la última edición del Farm Progress Show y el interés manifiesto de los farmers del medio oeste norteamericano, es fácil concluir que a la agricultura moderna sólo se pueden subir aquellos productores dispuestos a trabajar con el rigor que impone la excelencia. En una palabra, sólo para quienes quieran ponerse a hilar muy pero muy finito. Ya no es la siembra lo que se plantea, sino la precisión milimétrica de la siembra, ya no es la fertilización, sino que la discusión pasa por los micronutrientes y su interacción.

Y así podríamos seguir enumerando lo que ocurre con el resto de los factores que hacen al rinde. Es justo también decir que, en cuanto al comportamiento frente a la tecnología, no hay diferencias sustanciales entre el farmer y el agricultor de la pampa húmeda. Sólo los diferencia el aspecto exterior, ya que difícilmente se encuentre a un chacarero de Arequito vistiendo los jardineros, las gorras y las camisas que aquí son costumbre, ni tampoco se desvive por las camionetas de alta cilindrada y consumo de combustible.

Pero comparten la misma vocación por adquirir conocimiento para producir más y mejor.

Como viene ocurriendo en las anteriores ediciones, este año también se han dado cita una buena cantidad de grupos con empresarios, productores y técnicos argentinos.

En general se mostraron muy interesados por las presentaciones de los nuevos eventos de la biotecnología y los cultivares presentados por los semilleros. El interés decae en lo que hace a maquinaria agrícola. Prevalecieron aquí las rastras de doble acción con cincel y hasta no faltó algún arado de reja y vertedera.

Por lo que se pudo ver aquí, en el predio semipermanente de Decatur, con calles asfaltadas y construcciones fijas, que es un verdadero lujo para una muestra dinámica de maquinaria a campo, los agricultores trabajan para tener todo controlado hasta el último detalle.

Según los organizadores del Farm Progress Show, que se desarrolló del martes al jueves último, se presentaron cerca de 150 innovaciones o nuevos productos, muchos de los cuáles estuvieron por primera vez aquí, mientras que otros son sólo proyectos o prototipos que tardarán meses en comercializarse.

El único factor que se sigue quedando fuera de control, aunque de manera cada vez más acotada, es el clima. Y es justamente la nota discordante de la actual campaña del maíz americano. Ahora se sabe que la ola de calor que afectó el llenado de grano en esta región eminentemente maicera del corn belt durante el último mes fue mucho más decisiva que lo estimado en un primer momento.

Las proyecciones de cosechas y rinde se están corrigiendo a la baja semana a semana. Ya no serían 96 quintales por hectárea como estimó el Departamento de Agricultura de los estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) en agosto, sino 93 quintales el rinde promedio de esta campaña. Y probablemente terminará siendo el menor rinde desde la campaña de 2005.

Las bajas en el rinde esperado significan 10 millones de toneladas de maíz menos y son una pésima noticia para quienes esperaban alguna recuperación del stock, que está en su peor relación histórica. La demanda de maíz, fortalecida por el uso de etanol que se lleva algo más de un tercio de la cosecha, no da tregua a la oferta.

Esto desencadena una serie de consecuencias, ya que el maíz norteamericano, además de ser la mayor cosecha mundial, es una commoditie crítica en la alimentación animal.

Los farmers , optimistas

Según los especialistas que ofrecieron charlas a los productores, es muy probable que el precio de los alimentos tenga una fuerte aceleración durante el próximo año. Se escuchó afirmar que los costos de la alim

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