Con el apoyo de la oposición, se aprobó el ingreso de la Argentina al Banco del Sur

Para el fondeo, el país deberá desembolsar u$s 400 millones en efectivo y en cuotas durante 5 años. Y ofrecer garantías de capital por otros u$s 1.600 millones en total.

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08deSeptiembrede2011a las09:44

En trámite ultrarrápido, sin debate y por una contundente mayoría de 210 votos, la Cámara de Diputados convirtió en ley ayer la adhesión del país al Convenio Constitutivo del Banco del Sur. La Argentina se sumó así a Venezuela, Bolivia y Ecuador, países que ya habían ratificado el documento; y la entrada en vigencia de la institución –pensada para financiar el desarrollo de los países miembros de la Unasur– quedó a un paso de concretarse. Solo resta que Brasil, Paraguay o Uruguay lo aprueben en sus Parlamentos y, en cuanto alguno de ellos lo haga –se estima que el próximo será Uruguay–, el Banco podrá comenzar a operar.

Para el fondeo, el país deb

erá desembolsar 400 millones de dólares anuales durante los próximos cinco años (en total u$s 2.000 millones). Pero de ese monto, sólo 20% deberá ser en efectivo (u$s 80 millones por año), el resto (u$s 320 millones por año) serán garantías de capital por un monto de $ 1.600 millones en total.

Lo mismo rige para Brasil y Venezuela, socios mayoritarios junto a la Argentina; mientras que Uruguay, Ecuador, Bolivia y Paraguay aportarán, entre todos, mil millones, constituyendo un capital inicial total de 7.000 millones de dólares. En cuanto a las garantías por el resto del capital, la ley sancionada ayer no establece qué forma adoptarán, aunque fuentes oficiales estimaron que serán avales del Estado Nacional.

La entidad comenzará a operar cinco días después de que los depósitos sean efectivizados, con el objetivo de dar asistencia crediticia a los países de la Unasur. Presidido por un consejo de ministros de Economía, el Banco tendrá su sede central en Caracas, con una subsede en Buenos Aires y otra en La Paz.

La adhesión a la creación de la institución fue aprobada en paquete y sin debate, junto a otros nueve proyectos tan distintos entre sí como la transferencia de la Justicia Penal Federal a la competencia de la Ciudad de Buenos Aires o la llamada “Ley Piazza”, que amplía los plazos para denunciar casos de abusos sexuales contra menores. La votación de esos diez textos cosechó 210 votos positivos, ninguno negativos y seis abstenciones.

Luego de la votación, algunos de los bloques expresaron su apoyo a la iniciativa. El diputado por la Coalición Cívica Alfonso Prat-Gay destacó que entre el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Banco de Sur, la región contará con “una cartera prestable de 173.000 millones de dólares, que de acá a 5 años se va a incrementar en 80.000 millones”.

Además, respecto del contexto económico global, Prat-Gay alertó que “este no es un vehículo para mitigar la crisis internacional” porque no está pensado para “financiar crisis de liquidez” sino para “financiar proyectos de largo plazo de desarrollo en serio”. En ese sentido, festejó “la estructura corporativa en la que se busca la solidaridad de los países más grandes con los más chicos”, aunque lamentó que la sede central se establezca en Caracas y que la unidad de cuenta elegida sea el dólar estadounidense.

Por el radicalismo, el jujeño Miguel Giubergia coincidió en remarcar que con el Banco del Sur, los países miembros “podrán llevar adelante grandes obras que apunten a la infraestructura y a un mejoramiento en la calidad de vida de los verdaderos dueños de las tierras, optimizando la calidad ambiental” y exaltó que en la votación se unieron “representantes de distintos partidos políticos, con diferencias ideológicas”.


Por Noelia Barral Grigera

 

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