Impulsan cambios para el trigo y el maíz

Una propuesta de la cooperativa Agricultores Federados Argentinos (AFA), que tiene el aval del Ministerio de Agricultura, propone modificar el sistema de comercialización de trigo y maíz, y dejar de lado los cupos de exportación vigentes en la actualidad.

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13deSeptiembrede2011a las07:33

La iniciativa no anula el protagonismo estatal, ya que impulsa la creación de un fideicomiso financiado por el Gobierno con capacidad para regular precios y comprar en el mercado interno.

Según la AFA, entidad vinculada con la Federación Agraria Argentina (FAA), proyectada la producción anual por parte del Ministerio de Agricultura para ambos cultivos, se otorgarían a los productores dos certificados, ambos gestionados ante la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). Con uno deberán vender el 40% de su mercadería exclusivamente al mercado interno y con el 60% restante, de libre disponibilidad, lo podrán vender a la exportación.

Cambios
Con el actual sistema de cupos, no hay una competencia permanente entre molinos y exportadores, por ejemplo. Si bien no supone una competencia libre por toda la producción, con el nuevo mecanismo podría haber una competencia permanente por el 60% de los certificados de libre disponibilidad del productor. Además, los productores podrían acceder a mejores precios que, por las exportaciones cerradas, hoy no reciben.

"Se va a generar un mercado más libre", expresó Gualberto Di Camilo, gerente general de la AFA. Esta cooperativa está buscando el consenso de la cadena y ya presentó su propuesta a corredores, molinos y bolsas de cereales, además de a la FAA.

Según trascendió, corredores y las mismas bolsas cuestionaron, entre otros ítems, la figura del fideicomiso, porque ven detrás de él un posible resurgimiento de una junta nacional de granos, similar a la que existió hasta principios de la década del noventa. En rigor, el productor que vende al mercado interno lo podrá hacer a un operador o a un fideicomiso financiado por el Estado con participación de las bolsas, que podrá actuar como regulador de precios y financiar la compra de mercadería.

"Este sistema tiene sus complejidades. Por ejemplo, ¿qué va a pasar si alguien tiene el 100 por ciento del trigo para exportación porque es baja proteína y no hay nadie que lo compre [para el mercado interno]?", opinó Carlos Vila Moret, director de la Sociedad Rural Argentina (SRA), entidad a la que aún no le fue presentada la propuesta, pero sí conoce sus postulados básicos. En tanto, el secretario gremial de la FAA, Omar Príncipe, dio su respaldo al decir que, aunque no es el 100 por ciento de la solución, es una alternativa ante la actual dificultad para vender.

La iniciativa no supone el fin de la gestión de los Registros de Operaciones de Exportación (ROE), pero cambia el foco del sistema, ya que el exportador deberá contar con el certificado de libre disponibilidad que, junto a su mercadería, le pasará el productor.

Se desconoce la actitud que tomará ante esta propuesta el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, el hombre que hoy, más allá del Ministerio de Agricultura, controla el comercio de granos.

CÓMO ES EL PLAN

Dos certificados consideran la propuesta. Uno, para que el productor venda el 40 por ciento de su mercadería exclusivamente en el mercado interno, y otro, para que pueda comercializar libremente el 60 por ciento restante de su cosecha.
El rol de la AFIP será emitir esos certificados y hacer el cruce de información entre lo que el productor declara como siembra y cosecha, incluso si la retiene en su campo y no la ingresa en el circuito comercial.
No habrá cupos como los que en la actualidad el Gobierno establece para ciertos momentos del año, y los exportadores podrán competir por los certificados; los productores los tendrán en libre disponibilidad.

Por Fernando Bertello.

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