Prevén que la demanda de soja seguirá pese a la crisis

“Muchachos, siembren tranquilos, que mercados va a haber“, dijo el presidente de ACSOJA, Miguel Calvo, dirigiéndose a los productores. La frase tenía sentido: en el Congreso Mercosoja 2011, decenas de especialistas dejaron claro que el principal negocio que tiene el país goza de buena salud , a pesar de la crisis internacional.

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16deSeptiembrede2011a las07:47

Si no fuera China quien compre la cosecha, pues será la India. Y si no se logran vender aceites, se fabricará biodiesel.

El país está ingresando a una nueva siembra y había que dar señales frente a un mundo que sufre convulsiones. Ayer mismo, en Chicago, la soja volvió a ubicarse por debajo de los US$ 500 por tonelada (a US$ 499 la posición noviembre), tras retroceder 2%.

Del lado de la oferta, hubo representantes de todos los países productores de la región, que mostraron que tienen posibilidades de ofertar más soja al mundo siempre que la demanda continúe fuerte. Calvo, por caso, evaluó que se pueden llegar a poner en producción en el mediano plazo otras 7 u 8 millones de hectáreas , además de las 19 millones hoy sembradas.

Por eso fue clave la presencia de representantes de China e India, las dos grandes aspiradoras globales de soja. Con diferentes estilos, repartieron tranquilidad. Los chinos esquivaron precisar cuánto crecerá su demanda, que ya llega a 54 millones de toneladas anuales (casi toda la cosecha argentina). El más elocuente fue el embajador indio en Buenos Aires, Rangaraj Viswanathan, quien pidió fortalecer el comercio de soja al estilo de “un matrimonio hindú, que dura siete reencarnaciones”. India se convirtió en 2010 en el mayor importador de aceite de soja, con 1,4 millones de toneladas.

Los chisporroteos con China porque ese país interrumpió en 2010 sus importaciones de aceite argentino para pasar a comprar el grano no estuvieron ausentes. Alberto Rodríguez, de la Cámara Aceitera (CIARA), recalcó que aquel país nunca volvió a comprar el producto en los niveles en que lo hacía . Pero reveló que además de India hay otros países que pujan por el producto. Para el industrial, el mayor peligro sería una caída de la demanda de harina, el principal producto exportado, ya que los aceites se derivarían al biodiésel.

Por Matías Longoni.
Rosario. Enviado Especial

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