Más tiempo para debatir en profundidad

Mientras el Gobierno apura la discusión para limitar la compra de superficies productivas por parte de extranjeros, los críticos observan falencias en la iniciativa y piden más consenso.

17deSeptiembrede2011a las08:28

El proyecto oficial para limitar la compra de tierras por parte de extranjeros fue enviado al Congreso tras la apertura de las sesiones ordinarias. Fue el primer anuncio que hizo la presidenta Cristina Kirchner tras el aplastante triunfo electoral que logró en las primarias de agosto pasado. También insistió sobre el tema en su discurso de lanzamiento del Plan Estratégico Agroalimentario. (PEA) En definitiva, la ley que limita la tenencia de tierra a los extranjeros en un 20 por ciento del territorio cultivable del país y en mil hectáreas por persona física o jurídica, llegó a un lugar de privilegio en la agenda oficial y de intenso debate en el sector agropecuario.

Frenar el avance de la compra de tierras por extranjeros es un viejo anhelo de Federación Agraria que desde 2002 viene bregando por una ley. "Somos pioneros en el tema", dicen en la entidad, que tiene su proyecto propio, que compite con los otros 16 proyectos que hay sobre el tema. Pero es la iniciativa oficial la que ya comenzó a tratarse en comisión de la Cámara de Diputados.

En este contexto, LA NACION organizó una mesa redonda para analizar qué debería incluir la ley y que consecuencias podría tener su aplicación. Los participantes coincidieron en la necesidad de tener un marco regulatorio, pero reclamaron tiempo para debatir el tema en profundidad y mostraron matices en algunas cuestiones de la iniciativa.

Participaron del debate Aldo Casella, abogado especialista en derecho agrario, docente de la Universidad Nacional del Nordeste, y uno de los coautores del proyecto oficial; Julio Currás, vicepresidente segundo de FAA; Juan Casañas, diputado de Acción Cívica y Social (ACYS) por Tucuman e integrante de FAA; Daniel Pelegrina, secretario de la Sociedad Rural Argentina (SRA); Bernardo Debenedetti, integrante de la Comisión Directiva de los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA); Adolfo Koutoudijian, docente en geopolítica y también autor del proyecto oficial, y Osvaldo Barsky, sociólogo e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

- ¿Por qué la necesidad de tener una la ley que limita la extranjerización de la tierra?

Casella: actualmente es necesario. Se ha hecho en muchos países regular la posibilidad de acceso a la tierra por parte de extranjeros, sin extrapolar la situación que vivió la Argentina cine años atrás, que es totalmente distinta.

En este momento en el mundo hay una seria preocupación sobre el acaparamiento de tierras en grandes continentes y la Argentina no es ajeno a ello.

Hay un proceso de commoditización de la tierra, ubicándola como cualquier bien comercial en el mercado internacional. Por eso me parece sumamente importante la regulación.

Currás: la FAA en esto ha sido pionera. Es una cuestión ideológica muy identificada con la entidad. En 2002 se presentó un proyecto sobre la regulación de la tenencia de tierras en manos extranjeras. Quizás tiene que ser un proyecto más amplio. Creo que debemos incluir una ley de arrendamientos. Por supuesto que nuestro proyecto, como los otros, están para el debate.

Casañas: es bueno tener una reglamentación. Creo que es importante tener información certera de qué es lo que está en manos de los extranjeros. El ministro de Agricultura Julián Domínguez habla de que hay siete millones de hectáreas (en manos de extranjeros), la FAA dice que son 17 y en estos días el diputado socialista Lisandro Viale señaló que eran 22 millones de hectáreas. Me parece que deberíamos saber dónde estamos parados. Considero que los extranjeros residentes tienen derecho a comprar tierra.

Pelegrina: los dueños de la tierra pueden ser extranjeros,

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