Advierten que el dólar seguirá a la inflación y no al Central

Con su jugada de pisar el dólar hasta fines de octubre Mercedes Marcó del Pont sacó a relucir la artillería pesada, y muy probablemente haya logrado barrer con la incertidumbre respecto del precio del dólar al menos hasta las elecciones presidenciales.

21deSeptiembrede2011a las07:21

Pero, según analistas, la movida de la presidenta del Banco Central no logrará alterar las expectativas de depreciación del peso a mediano y largo plazo si no viene acompañada de otras medidas ajenas a la entidad monetaria.

La incertidumbre cambiaria que genera la fluctuación de las monedas en todo el mundo, sumada al aumento de costos internos por vía inflacionaria que hiere la competitividad de los bienes y servicios producidos en el país, hizo que los ahorristas e inversores apostaran por un salto en el precio del dólar luego de las elecciones.

Contra ellos fue que jugó Marcó del Pont ayer, pero las balas no son gratuitas y su efecto no durará mucho más allá de octubre, cuando el Gobierno se verá obligado a soltar el dólar de todas formas o renunciar a su política de “tipo de cambio competitivo”.
“Si continúa en esta política, el BCRA va a llevar la tasa entre mercado spot y futuro a cero, está instaurando una convertibilidad, porque quiere decir que el Gobierno está dispuesto a pagar por el dólar lo que él dice que vale”, comentó Roque Fernández.

Para el ex ministro de Economía y presidente del Banco Central durante las presidencias Carlos Menem, los operadores del mercado cambiario apuestan contra el peso porque leen que el Gobierno está retrasando medidas correctivas necesarias para reestablecer la competitividad del tipo de cambio, como controlar el gasto y ponerle freno a la inflación. Corregir esas variables, más allá de dar señales fuertes, es lo que se necesitaría para recuperar el control del dólar.

“Sin medidas de fondo, los operadores no van a creer, porque las fuentes de incertidumbre no se eliminan”, concluyó Fernández.
El economista Dante Sica, titular de la consultora Abeceb.com, evaluó en forma diferente el accionar del Central, aunque con vistas de largo plazo similares. “Esto acaba con la actitud titubeante del Central, y convence de una forma distinta respecto la seriedad con la que apuntan a conducir el tipo de cambio”, valoró.

Sin embargo, para el analista, maniobras como la operación sorpresiva de ayer en el mercado de futuros del dólar aportan como señal, pero necesitan compañía en un contexto de acelerada fuga de divisas como el que se vive hoy, el efecto es de corto plazo. “Siendo que la incertidumbre respecto a las elecciones presidenciales es menor, tenés margen para complementar esas señales con medidas que le pongan un freno a la inflación. El tipo de cambio siempre va a estar relacionado con ella”, concluyó Sica.

En una línea similar opinó Miguel Kiguel, de Econviews. “Yo creo que la intervención sirve cuando hay un tema temporario de expectativas que son especulativas, ahora si esta presión sigue, me parece que la intervención a la larga va a durar poco”, dijo.

“En tanto y en cuanto los costos internos sigan subiendo, el dólar va a seguir subiendo más allá de los reveses que les puedas generar a los que apuestan por ello”, completó Kiguel.
Aldo Pignanelli, ex presidente del BCRA entre 2002 y 2003, valoró que el cambio de estrategia al menos le quita algo de presión a las reservas. “En definitiva es vender dólares como lo venían haciendo, pero vender a futuro para no bajar la posición de reservas porque en ese mercado el diferencial se paga en pesos”, dijo.

“Pero acá lo que importa es saber a dónde quiere llevar el dólar el Gobierno, y más aún, cuanto está dispuesto a pagar. Porque el Central tiene poder de fuego para sostener esto durante mucho tiempo, pero a un costo enorme en cuanto a pérdida

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