Trigo y maíz: AFA insiste con el fideicomiso que rechaza la Bolsa

Esta tarde se reunirá en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires la cadena comercial granaria para seguir intentando consensuar un nuevo esquema comercial para el trigo y el maíz que luego presentarán al gobierno para su aprobación, siempre y cuando mantenga un tonelaje asegurado para consumo interno y se libere el resto para la exportación.

21deSeptiembrede2011a las07:24

AFA tiró un proyecto sobre mesa, pero al que todavía le tienen que sacar punta, sobre todo para acercar intereses tan disímiles como el de exportadores, productores, corredores, Bolsas, Mercados, cooperativas, acopiadores y molineros.

Por ejemplo, la Bolsa de Rosario le quitó, mientras que CRA directamente lo rechaza con el argumento que no coincide con la “postura de aceptar el mal menor” que está teniendo el resto de la cadena comercial.

Ayer, en declaraciones radiales levantadas por Infocampo, el gerente de AFA, Gualberto Di Camillo, salió a defender el proyecto, sobre todo el capítulo del fideicomiso que es resistido por la Bolsa de Rosario ya que ve un tufillo regulador que no comparte.

“La comercialización de trigo y maíz es una rueda que está trancada, que no funciona, y el perjudicado siempre es el eslabón más débil, que en este caso es el productor agrícola. Pensamos en una metodología para destrabar eso”, dijo.

“La primera alternativa es volver al sistema anterior a este esquema, en la cual había total libertad para registrar exportaciones, pero sabemos que eso en las actuales circunstancias no es posible: entonces pensamos en generar alguna idea a los efectos de que esa rueda comercial se empiece a destrabar; esto no quiere decir que (el nuevo sistema) sea la panacea ni que sea para toda la vida, sino que simplemente es para que se pueda destrabar el mercado de trigo y de maíz”, apuntó Di Camillo en declaraciones realizadas al programa Infocampo Radio (AM 950 / Radio Belgrano).

Di Camillo recordó que en la actualidad muchos productores no encuentran compradores para su producción de cereales y que los precios ofrecidos por la exportación y los molinos registran descuentos (una suerte de “retención privada”) de entre 40 a 70 u$s/tonelada versus el FAS teórico.

“Año a año se va determinando la matriz alimentaria, es decir, cuánto se debe reservar de trigo y de maíz para el consumo interno, que ronda las 6,0 millones de toneladas de trigo y 8,0 millones de toneladas de maíz. Hoy, con las producciones actuales, ese porcentaje ronda el 40% de ambos cultivos”, señaló el gerente de AFA.

Di Camillo indicó que, en el esquema propuesto, el productor deberá declarar la superficie sembrada con cereales y, en noviembre en el caso de trigo y en febrero en el de maíz, el gobierno podrá, con esa información, estimar las cosechas probables de ambos cultivos.

“En función de esa estimación, que supongamos que para el maíz sea de 20 millones de toneladas, tenemos que guardar 8,0 millones: de ahí surge ese 40% que el productor se compromete a guardar para el mercado interno. Entonces se va a emitir un sistema de certificados, por el cual el productor va a recibir un certificado de libre disponibilidad por el 60% de su producción (estimada), la cual podrá venderse tanto a la exportación como al mercado interno”, explicó.

“El exportador, para poder embarcar esa mercadería, va a tener que conseguir esos certificados de libre disponibilidad, sino la mercadería no va a poder ser embarcada. Con lo cual el productor es el que va a tener la llave para decidir por el 60% de su producción, porque el 40% va a estar reservado con exclusividad para el consumo interno”, agregó.

El gerente de AFA indicó que, de esa manera, cuando el productor decida vender el 60% de su producción estimada, podrá entonces conseguir vender su mercadería a un precio cercano al FAS teórico oficial (que hoy por hoy en trigo es de 893 $/t en el caso de trigo

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