Amenazó la Presidenta con cortar los vuelos a Malvinas

Dijo que revisará los convenios en vigor si Londres no acepta negociar la soberanía de las islas.

22deSeptiembrede2011a las08:30

Con el 30° aniversario de la Guerra de Malvinas a la vista, la presidenta Cristina Kirchner amenazó con suspender los "acuerdos transitorios" firmados hace 12 años con Gran Bretaña si Londres no se aviene a negociar la soberanía de las islas. Si se concreta, la primera consecuencia de esa amenaza sería la suspensión del único vuelo semanal que, operado por la empresa LAN, vincula las islas con el continente.

"Nosotros no tenemos la intención de agravar la situación de nadie y vamos a esperar un tiempo más", dijo la Presidenta. Pero advirtió que si ese lapso -cuya duración no especificó- se agota sin que se produzcan "pasos concretos" para una negociación, la Argentina "se verá obligada a revisar" el convenio con Gran Bretaña por el que se acordó ese vuelo.

La clara advertencia que lanzó la Presidenta fue efectuada al exponer ayer por cuarta vez ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en una sesión a cuyo término le tocó compartir la mesa de almuerzo con la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, y otros seis comensales. "Yo agradezco el respaldo que en esto nos da el gobierno de Chile", dijo, sobre el cierre de esta edición, el canciller Héctor Timerman, luego de que la Presidenta expusiera personalmente el nuevo escenario con Gran Bretaña al presidente Sebastián Piñera.

En la misma intervención ante el plenario internacional, la Presidenta se mostró "dispuesta" a aceptar la oferta de "diálogo" de Irán por la causa de la AMIA. Hoy le toca el turno al presidente Mahmoud Ahmadinejad, y la Argentina "tiene expectativa" de que haya alguna mención a la aceptación argentina, según trascendió.

En otro tramo, la Presidenta pidió enfáticamente el reconocimiento de Palestina como Estado, porque no hacerlo -dijo- "es darle coartada al terrorismo" (ver aparte). El presidente de la Autoridad Palestina (ANP), Mahmud Abbas, se acercó luego para expresarle su agradecimiento. "Fueron palabras muy valientes", le dijo, según relató el embajador ante la ONU, Jorge Argüello. No hubo expresiones de funcionarios israelíes.

La colectividad judía, en tanto, reaccionó con matices. "Yo estoy muy decepcionado. No puedo creer que no haya habido una sola mención a la seguridad del Estado de Israel", dijo a LA NACION el vocero del centro Simón Weisenthal, Sergio Widder.

En una línea similar se pronunció el titular de la Delegación de Asociaciones Israelitas de la Argentina (DAIA), Aldo Donzis: "Coincidimos en que tiene que haber un Estado palestino, pero eso tiene que ser el fruto de una negociación con Israel".

Para el vocero de las víctimas de la AMIA, Sergio Burstein, en cambio, el respaldo de la Presidenta al Estado palestino "es sumamente positivo", a la vez que mostró su satisfacción por el posible diálogo con Irán.

La Presidenta habló durante 25 minutos. Después de hacer una encendida defensa del "modelo", abogó, una vez más, por la reforma de los organismos multilaterales de crédito y de la ONU. En particular, pidió la eliminación del derecho de veto con que cuentan China, Rusia, Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia; el mismo que por estas horas evaluaba aplicar Washington para impedir la aprobación del Estado palestino.

Pero fue el giro para presionar a Gran Bretaña el plato más novedoso de su política exterior, que expuso tras defender la "soberanía" argentina en ese "territorio ilegítimamente" ocupado. Denominado por muchos "el acuerdo imposible", el convenio con cuya suspensión amenazó la Presidenta fue firmado en Londres hace 12 años, el 14 de julio de 1999, durante el gobierno de Carlos Menem. Lo suscribieron los entonces cancilleres Guido Di Tella y Robin Cook.

El texto no sólo restableció los vuelos entre el continente y las islas, sino que también s

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