La lechería global, frente al espejo

Con diferentes esquemas, según los países, el sector busca adaptarse a un escenario de alta volatilidad.

23deSeptiembrede2011a las06:34

Villa María. La ronda de exposiciones del Congreso Internacional de Productores de Leche (Ciple), que comenzó en Villa María y termina este viernes en Morteros, dejó en claro que más allá de sus diferencias, los productores de cada país buscan un sistema que fije el valor de comercialización de la materia prima en forma previsible y equilibrada, para garantizar la sustentabilidad de una actividad que necesita adaptarse a un escenario de alta volatilidad de precios.

Tal vez las palabras que más fuerte sonaron en este sentido fueron las de Douglas Maddox, ex presidente de la Asociación de Holstein de Estados Unidos. Si bien sostuvo que hay que cumplir con lo que dicta el juego de la oferta y la demanda en un mercado global, opinó que se debe establecer un plan de comercialización.

Maddox mostró su preocupación por la volatilidad de los precios y los daños que estos ciclos producen en el sector tambero, pero dijo que hay que adaptarse.

El plan que propone como “los cimientos del futuro” de la lechería, pasa por: estabilización de los mercados con oferta flexible y capacidad para manejar los excedentes; un programa de seguros de parte del gobierno, y la simplificación de los mecanismos de formación de precios con la intervención del Estado como árbitro.

En un párrafo dedicado a la Argentina, opinó que a la lechería local le espera un futuro preponderante, pero que hay cuestiones que frenan su crecimiento. “Se necesita un programa que brinde rentabilidad para asegurar el abastecimiento, con un precio garantizado para el mercado interno”.

Referentes globales. La opinión del destacado productor era una de las más esperadas en el Ciple, que también tuvo su etapa en Sunchales. Fue organizado conjuntamente por las cámaras de productores lecheros de las provincias de Córdoba (Caprolec), Santa Fe (Meprolsafe), La Pampa (Capaprole) y Santiago del Estero (Caprolesae). Incluyó recorridos por instalaciones productivas e industriales, además de las disertaciones internacionales sobre el ordenamiento de la lechería en cada país.

David Basham, presidente de la Asociación de Productores Lecheros del Sur de Australia, explicó que desde 1999 hay desregulación de precios en supermercados, lo que provocó mayor variabilidad del valor de la leche en tranquera.

Los acuerdos son entre productores y empresas. Hay pocas cooperativas y algunas receptan la leche y las distribuyen en varias plantas. Cada productor elige el sistema que más le conviene y se forman grupos de negociación. Con cada carga de camión se toma una muestra y del análisis de esa leche surge el precio final. El gobierno otorga financiamiento para que los productores puedan cumplir con las metas acordadas.

Nueva Zelanda tiene su precio fijado internacionalmente, ya que exportan el 95 por ciento de su producción. No hay aranceles, subsidios, ni restricciones. El marco regulatorio es para la industria, que tiene a Fonterra como la elaboradora del 80 por ciento de los productos. Por ley está obligada a compartir parte de sus ganancias con los productores, explicó 
John Luxton, ex ministro de Agricultura y presidente de la Dairy NZ.

Resultados. En la última década se duplicó la producción y el precio de la leche bajó. “Fue exitoso, porque al bajar el precio, el productor buscó innovar, cambiar de sistema y los rodeos se multiplicaron para seguir siento rentables. Se volvieron más eficientes”, concluyó Luxton.

España está regida por una cuota de producción para los tambos hasta 2015, cuando se reducirán subsidios y protecciones de la Unión Europea. “Esto fuerza a la productividad y fortalece a los productores, al tiempo que aumenta la exigencia de los consumidores por calidad en productos y sistemas de elaboración”, explicó

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