Crece la preocupación de los ruralistas por mortandad de ovinos, tras las cenizas

Impulsan la creación de un comité de crisis con el objetivo de asistir a los productores de esas provincias. "Muchos de los campos van a quedar sin ovejas", dicen desde la Federación de Sociedades Rurales del Chubut.

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27deSeptiembrede2011a las07:19

Ruralistas de Chubut y Río Negro están impulsando la creación de un comité de crisis debido a que, a casi cuatro meses de la erupción del volcán Peyehue, "sigue complicandose día a día la actividad ovina por la mortandad de animales, tanto de madres como crías".

Las zonas principalmente afectadas son las de Gan Gan, Gastre y Lagunita Salada, aseguraron las entidades, donde los productores "padecen los peores estragos en sus economías, pintándose un panorama de campos vacíos en dos años".

Ernesto Siguero, presidente de la Federación de Sociedades Rurales del Chubut, destacó que “la situación varía en 30 kilómetros. La mayoría de las veces es desoladora, pues muchos de los campos se van a quedar sin ovejas, sobre todo en los que están entre ruta la 3 y la ruta 40”.

“Necesitamos que se forme una comisión de crisis. La ceniza se levanta por el viento debido a que hay una sequía. Además la situación generó que las ovejas tengan un comportamiento errático, que no se manejen en grupos y que se dificulte el arreo porque están dispersas”, agregó.

En Río Negro, en tanto, el presidente de la Federación de Sociedades Rurales de Río Negro, Luis Sacco, afirmó que en algunos campos de su provincia "tardarán al menos 4 años en volver a contar con animales". 

La zona sur de la provincia, principalmente la que comprende el departamento de Pilcaniyeu, donde se encuentra Ingeniero Jacobacci, es una de las más afectadas, señalaron en un comunicado conjunto.

“Estamos en época de parición de ovejas y todo lo que veníamos anunciando sobre la mortandad se está cumpliendo. Además en la zona también está todo aún más complejo por la sequía”, explicó Sacco.

Y añadió: “Debemos pensar en el tema social también, hay que trabajar para que los productores no se vayan, porque los rindes de lana son muy bajos, y volver a comprar ovejas merino no es sencillo porque no hay grandes lugares”, dijo Sacco.
 


Los dirigentes señalaron algunos puntos claves en esta grave situación: la situación se complica aún más por la sequía y los fuertes vientos; a la hora de la esquila la lana será inutilizable; y la hacienda que está hoy en pie sigue en riesgo. 

También indicaron que los animales que se han estado alimentando con vegetación dura y ceniza, tienen llagas y lastimaduras que hinchan las mucosas por lo que dejan de comer y mueren; y que los días de viento se ve agravada la presencia de ceniza en el pastizal natural, lo que hace que los animales se nieguen al consumo voluntario, entre otras cosas.

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