La oposición impulsa cambios en Ganancias

A raíz de las últimas subas salariales que percibieron los trabajadores formales, la oposición en la Cámara de Diputados insistirá el miércoles en un proyecto que propone incrementar en un 47% el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias. El propósito es impedir que la aplicación de este tributo absorba los recientes beneficios que alcanzaron los empleados.

01deOctubrede2011a las08:25

La ofensiva opositora es encabezada por la UCR y cuenta con el apoyo de Pro, la Coalición Cívica y sectores del peronismo disidente. El Frente Amplio Progresista (FAP), si bien está de acuerdo con la actualización del mínimo no imponible y anticipó que participará del debate, se mostró escéptico sobre el éxito de la sesión, ya que el oficialismo anunció que no bajará al recinto. En efecto, los kirchneristas acusaron a sus rivales de intentar sacar rédito electoral con la sesión especial y confían en que finalmente se frustre por falta de quórum.

Según cálculos oficiales, más de un millón y medio de asalariados tributan ganancias este año, cuando en 2008 esa cifra era casi la mitad. Por obra y gracia del aumento de la inflación y del consecuente ajuste salarial, este impuesto afecta a una mayor cantidad de trabajadores, puesto que el piso salarial sobre el que se calcula el tributo -el mínimo no imponible- no se ajusta automáticamente al ritmo de la inflación.

"Resulta imprescindible que las deducciones al impuesto a las ganancias se fijen por ley y que se actualicen automáticamente con la inflación; de lo contrario, cada vez más trabajadores se ven perjudicados", sostuvo el jefe de bloque de la UCR, Ricardo Gil Lavedra.

La última suba del mínimo no imponible lo dispuso por decreto la presidenta Cristina Kirchner en marzo, y alcanzó el 20 por ciento. La oposición en su momento advirtió que era insuficiente y, de hecho, este piso ya quedó desactualizado con los ajustes salariales que se otorgaron a lo largo del año. Por esa razón, el jefe de la CGT, Hugo Moyano, decidió en los últimos días redoblar sus reclamos al Gobierno para una nueva actualización del porcentaje. No tendrá éxito, al menos por ahora: voceros sindicales reconocieron a LA NACION que sus gestiones con la Casa Rosada no avanzaron.

"Nos dijeron que hasta el año que viene no habrá nada", deslizaron.

Pese a todo, la CGT no enfrentará al Gobierno y sus diputados no participarán de la sesión especial opositora. Así lo confirmó Héctor Recalde, diputado y mano derecha de Moyano. "Si bien la suba del mínimo es una de las banderas de la CGT, confiamos más en que la Presidenta instrumente las subas necesarias antes que en la oposición, causante en épocas pasadas de la rebaja de sueldos y jubilaciones", sostuvo el legislador.
Un impuesto imprescindible

El proyecto que impulsa la oposición no es nuevo: ya intentó aprobarlo el año pasado, pero los debates terminaron frustrados por falta de quórum ante la ausencia oficialista. Es que el Gobierno no puede prescindir de la recaudación que le ofrece este impuesto, el segundo en importancia después del IVA. De hecho, para el año próximo estima que recaudará 24.000 millones de pesos más que este año, totalizando unos 131.000 millones anuales.

La nueva ofensiva opositora, impulsada por Gil Lavedra y Silvana Giudici, pretende reinstalar el tema con el dictamen que no pudo prosperar el año pasado y que propone actualizar las distintas deducciones previstas en el artículo 23 de la ley de impuesto a las ganancias. En la iniciativa, la deducción general se eleva a 13.300 pesos; igual cifra corresponde a las cargas de familia.

"La idea esencial es actualizar las deducciones llevándolas al mismo nivel de poder adquisitivo que tenía el peso en septiembre de 2009. De esta manera se evita un aumento impositivo que no debería existir", explicó, en su momento, el diputado Alfonso Prat-Gay (Coalición Cívica).

Claudio Lozano

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