Las tasas llegan a un récord y los bancos anticipan fuerte desaceleración del crédito

Los banqueros creen que una expansión del 50% anual en los préstamos no puede sostenerse cuando los depósitos suben sólo al 22%, por el efecto de la dolarización minorista.

03deOctubrede2011a las07:26

La culpa de todo la tiene el dólar. O, antes que eso: el irresistible atractivo que sienten por él casi todos los argentinos, cada vez que se intensifican los temblores globales y locales. Es la fuga de los ahorristas hacia el billete –que no cede ni siquiera cuando el dólar duerme bajo la atenta vigilancia del Banco Central– la que provoca un fuerte freno desde hace meses sobre los depósitos de los bancos y los obliga a subir, inicialmente, las tasas de interés y a pensar, más tarde, en ser mucho más cautelosos con el crédito hacia adelante.

Sobre el final de la semana pasada, la tasa de los grandes depósitos a 30 días llegó al 14,2%. Se trata del costo más alto que debieron pagar las entidades privadas por su liquidez desde la quiebra de Lehman Brothers. Y representa un incremento de 300 puntos básicos desde la primera mitad del año hasta hoy.

“Cuando se termina la liquidez, tenés indefectiblemente la tasa más arriba”, resumió un banquero a este diario.

En los bancos ya están previendo una fuerte desaceleración del crédito para los próximos meses, que alcanzará para recortarle algunos puntos de crecimiento a toda la economía. Están diciendo que, en el mejor de los casos, el actual ritmo de crecimiento de los préstamos se reducirá a la mitad a mediados del año próximo.

“Está claro que un crecimiento anual de los préstamos al 45% ó 50%, como hoy, no puede sostenerse mucho tiempo cuando los depósitos lo hacen sólo al 22%. En algún momento, la tasa de interés tiene que ajustar hacia arriba”, se lamentó un ejecutivo ante El Cronista. Los créditos al sector privado, en pesos, pasaron de los $ 163.000 millones a los $ 225.000 millones desde principios de año hasta hoy. En el mismo tiempo, la proporción de estos sobre los depósitos del sector privado en pesos pasó del 79,5% al 92,6%. Esto, si bien excluye tanto la liquidez del sector público como la disponible en Lebac y Nobac, es un buen indicador de que el margen para la banca privada es cada vez más estrecho.

“Los depósitos están creciendo poco y nada, porque la dolarización sigue alta. No podemos prestar todo el fondeo. Si bien no hay un problema de liquidez, se va a ser más cauteloso en el crédito,. El ritmo de demanda podrá estar en estos niveles, pero probablemente no vayamos a poder atender todo y tengamos que subir las tasas”, se sinceró el gerente financiero de un banco privado.

En algunas entidades están proyectando que el crecimiento del crédito pasará del 45% actual a menos del 25% el año próximo. Y que frente a esta desaceleración las primeras afectadas serán las empresas, porque suelen tomar líneas de menor plazo. En este segmento, dicen, los préstamos avanzarán al 20% anual; y en el de individuos, destinado al consumo, el avance será del 30%.

¿Cuál será el impacto sobre actividad, en una economía en donde el crédito al sector privado es apenas del 11% del PBI? La respuesta de los banqueros no difiere demasiado: la Argentina que hoy crece al 9,1% interanual (según el dato oficial del segundo trimestre) pasará a hacerlo el año próximo en torno al 4,5%.

“Todo depende de qué pase con el mundo. El impacto sobre la actividad no se dará tanto por el tema de liquidez, como por el miedo. Pero hoy de todas formas lo que más te explica el aumento de la liquidez (el agregado monetario M2) es el fuerte crecimiento del crédito. Y si el mundo se viene abajo, esto se va a caer también y con él la actividad”, explicó Federico Bragagnolo, de Econviews. “El escenario para el sistema financiero todavía es bueno: hoy la morosidad es muy baja y hasta hay incentivos para prestar. De todas maneras, en la e

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