Bonos que ajustan por la inflación K ya derrapan hasta 45% en lo que va del año

Mientras que los emitidos en dólares o incluso los ajustables a Badlar se mantienen a flote, los atados al “riesgo Moreno” están borrados del mapa inversor. Mal augurio.

05deOctubrede2011a las08:06

La paliza que están recibiendo los bonos argentinos, como coletazo de la crisis global, se manifiesta en las emisiones menos deseadas por los inversores: los títulos ajustados por CER. Sucede que las idas y vueltas con respecto a normalizar las estadísticas del Indec y la presunción de que 4 años más de CFK no deparará cambios significativos hace que sean los más golpeados. Ayer, incluso, se vieron derrumbes de hasta 6,5%. Las emisiones a largo plazo en pesos con ajuste por la inflación K caen hasta 45% en lo que va del año. En esa lista sobresalen el Par y el Discount, ambos surgidos del canje de deuda del 2005. El Bogar 2018 cede casi 30% en lo que va del año. Por el contrario, los bonos en dólares están resistiendo un poco mejor el excesivo clima negativo: El Global 17, que surgió del canje del 2010, gana 7,4%, el Boden 13 trepa 9,5% y el Boden 2012 se aprecia más de 14%.

Incluso el resultado es mejor para otras emisiones en pesos pero que ajustan por la tasa variable Badlar: el Bonar 14 gana 8,3% en el año, y el Bonar 15 casi 9%. Esto sucede porque varios inversores esperaban una suba de la tasa Badlar que les resulte más rentable que el CER oficial. De hecho, la tasa que mide el BCRA por depósitos mayoristas superiores a 1 millón de pesos pasó del 10% al 14% en la actualidad.
Lo notable de la caída de los bonos ajustables a la inflación es que desaparecieron del radar del mercado financiero. Nadie los recomienda. Son, además, los que más caen cuando el clima está enrarecido. Pero nadie apuesta por un repunte de estos títulos, como tampoco nadie quiere estar parado en una inversión en pesos que replica una tasa de inflación ficticia.

Esto ya se vio durante septiembre. Los bonos en dólares (como el Boden 12, el Boden 13 y el Bonar 7) ganaron hasta 5% el mes pasado; precisamente cuando la renta fija estuvo marcadamente en negativo. Los ajustables por la tasa Badlar se mantuvieron estables, mostrando bajas mínimas. Sin embargo, los bonos ajustables por CER aumentaron las pérdidas: lideraron el derrumbe los de mayor duration con caídas de hasta 21% en uno solo mes (como el caso del Discount). En la misma comparación, los títulos largos pero en dólares perdieron 5%.

En el mundo de los cupones atados al PBI, después de ser lo más suculento el año pasado, están empezando a trastabillar. El de pesos cae 11,4% mientras que el de dólares está prácticamente neutro. La baja se explica principalmente porque el mes pasado cedieron 14% en promedio, presionados por la idea de una desaceleración generalizada de la economía mundial.

Nadie arriesga que el Gobierno vaya a sincerar las cifras de inflación. Por ende, la tendencia para los títulos ajustables sigue siendo negativa. ¿Alguna apuesta especulativa? Pocas, y de incierto final, como los rumores en torno al alejamiento de Guillermo Moreno y algún retoque en el segundo mandato de CFK. “Si el secretario Moreno se fuera del Gobierno marcaría un primer paso para restaurar la credibilidad del Indec. El gobierno podría utilizar de forma oportunista su renuncia como una concesión al FMI para ganar algo de tiempo adicional con respecto a la falta de credibilidad de las estadísticas del país, cuando la presión aumenta por parte del FMI. Sin embargo, creemos que no debe interpretarse como un cambio en las políticas”, explicó Sebastián Vargas, economista de Barclays Capital en Nueva York.

El especialista agrega que “seguimos viendo al gobierno ganando tiempo y creemos que la normalización del Indec será, en el mejor de los casos, un proceso prolongado. Por otra parte, el nuevo IPC nacional podría igualmente fallar en ofrecer una total credibilidad, s

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