El Club de París exige un pago rápido para acordar con el país

El Gobierno confía en un arreglo, pero los acreedores piden plazos cortos y un fuerte desembolso inicial.

08deOctubrede2011a las08:23

El Gobierno deberá ofrecer un pago inicial importante y un plazo que no supere los tres años en total si pretende acordar con el Club de París la cancelación de la deuda de US$ 8900 millones acumulada desde el default de 2001, según fuentes ligadas a los acreedores.

La semana pasada, el viceministro de Economía, Roberto Feletti, sostuvo que "se ha consolidado un número de deuda" con los acreedores del Club, reflejando las versiones surgidas desde esa cartera que intentan apurar un final feliz para esta demorada iniciativa. Feletti detalló que "el número que fue consensuado es el 12% de las reservas argentinas o menos del 10% de las exportaciones", en una intervención que no generó demasiada alegría entre los negociadores locales con el Club. El candidato a diputado porteño sostuvo que es "un número con una consistencia de repago de ese nivel de deuda muy cómodo para la Argentina".

El Gobierno ha afirmado públicamente, en reiteradas ocasiones, que estaba cerca de acordar con el Club, pero la firma nunca se concretó. Ahora, las fuentes indicaron a LA NACION que "aún no hay avances" en el acuerdo y aclararon que la cifra adeudada ya había sido acordada hace unos seis meses con el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino. De hecho, esta semana el Gobierno detalló en el documento 18 K presentado ante la comisión de valores de EE.UU. (SEC, según sus siglas en inglés) que, al 31 de diciembre pasado, estimaba que la deuda por el capital llegaba a US$ 6300 millones y el monto correspondiente a los intereses caídos a US$ 2600 millones.

Se trata de un informe burocrático que el Gobierno presenta en forma anual en Nueva York por la cotización de los títulos argentinos en esa plaza financiera.

El último plan informal que propuso la Argentina era de cinco años, aunque sin detallar cuánta plata ofrecería al principio del cronograma de pagos.

Al parecer, se dejó de lado la idea expresada públicamente por el ministro Amado Boudou de incluir un bono ligado al PBI como el que se incluyó en el canje de la deuda con los bonistas de 2005.

Reapertura del crédito

El pago inicial es clave para reabrir las líneas de crédito para importación de bienes de capital y fomentar inversiones de mediano plazo, según indicaron las fuentes diplomáticas consultadas.

El convenio cobra más importancia en el contexto de la crisis global, la reducción de los superávit gemelos y el bloqueo del gobierno de EE.UU. a nuevos créditos a la Argentina por parte del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El gobierno de EE.UU. afirma no tener una postura cerrada ni de resentimiento hacia la Argentina por el incidente de principios de año, que incluyó gestos exagerados por parte del canciller Héctor Timerman, que ahora podrían condicionar su continuidad en el Gabinete.

Al respecto, las fuente reafirmaron que si la Argentina presenta una oferta formal por el Club, Washington promete tener una actitud abierta para conciliar con otros acreedores más reacios a acordar sin la participación del Fondo Monetario Internacional (FMI). De hecho, fueron los funcionarios del gobierno demócrata de Barack Obama quienes lograron que se explorara una vía de acuerdo sin el FMI en 2010, como alternativa a los tradicionales acuerdos de refinanciación de la deuda firmados por el Club con sus deudores.

En cambio, la decisión del Congreso de EE.UU. de pedirle a su gobierno que no apoye créditos para la Argentina en los bancos multilaterales no cambiará hasta que no haya acuerdo en torno de las deudas con los bonistas privados y con las empresas que ganaron juicios en el tribunal del Banco Mundial (Ciadi).

La presión surgió del Grupo de Tareas Estadounidense para la Argentina (ATFA, por su sigla en inglé

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