Preocupación por el cierre de estaciones de servicio

Los propietarios se quejan de la pérdida en la rentabilidad del negocio.

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18deOctubrede2011a las09:47

La Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la Argentina (Cecha), que agrupa a expendedores de combustibles independientes, expresó en un comunicado su "preocupación" por el cierre de estaciones de servicio, unas 2000 en los últimos años, y por la caída en la rentabilidad del negocio, que estas empresas atribuyen a las petroleras.

El presidente de la Cecha, Oscar Díaz, afirmó sin embargo que los propietarios de las estaciones estaban todavía lejos de aplicar medidas de fuerza. Según el directivo, de todos modos, "el panorama es desalentador y complicado" para el sector. La semana pasada, representantes de los estacioneros se reunieron para plantear este escenario y analizar los pasos por seguir con el objetivo de que, dijo, "las petroleras reviertan la situación y entiendan que la torta se debe repartir de otra manera".

"No puede ser que las ventas de combustibles crezcan a un ritmo del 8 por ciento al año y, al mismo tiempo, hayan cerrado unas 2000 estaciones de servicio en los últimos diez años. Hoy por hoy, el negocio no es rentable", advirtió Díaz.

Para analizar las medidas por adoptar, sindicatos, cámaras y expendedores se reunieron la semana pasada en la sede del Club Español, en la Capital Federal.

"Vamos a tratar de consensuar un documento que fije la posición sobre el panorama que presenta el expendio de combustible, las consecuencias para el mercado del trabajo y los usuarios, además de la situación de precios", agregó Díaz.

"IMPOSICIONES"

En la discusión estuvieron presentes, entre otros, la Federación Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio y Garajes (Foesgra), la Federación de Ejecutivos de Combustibles de la República Argentina (Fecra), la Asociación de Estaciones de Servicio de la República Argentina y el Sindicato Obreros de Estaciones de Servicio, Garajes y Playas de Estacionamiento (Soesgype).

Entre los objetivos, se intentó armar una estrategia para lo que los propietarios de las estaciones describen como "imposiciones" de las petroleras, las grandes proveedoras en los contratos de abastecimiento.

"Necesitamos que las petroleras vuelvan atrás con algunos puntos que han perjudicado en gran medida la rentabilidad de las estaciones de servicio y que derivan en el cierre de estaciones de servicio y el consiguiente suministro de combustibles -afirmó Díaz-. A ello se suma que cada estación que cierra implica diez personas en la calle".

Sobre la rentabilidad del sector, el directivo explicó que, en promedio, en la Argentina "cada estación vende unos 200.000 litros por mes. A cinco pesos el litro, y con una ganancia del 8 por ciento, la estación se queda con 80.000 pesos, de los cuales unos 60.000 se van en sueldos y cargas sociales. Así, no hay negocio que rinda".

Díaz se quejó además por las cláusulas de los contratos con las petroleras, como "el pago anticipado del combustible", la no renovación del vínculo comercial con el proveedor y otros hechos específicos que los afectan, como "el no reintegro del impuesto al cheque, que es muy distorsivo. Todo incide negativamente".

"Vamos a formular un reclamo a las petroleras para que optimicen o reviertan la situación, aunque sabemos que desde los gremios proponen movilizarse. Para nosotros es prematuro todavía llegar a acciones directas, no creemos que sea ahora un paro o una medida adicional cuando, al mismo tiempo, queremos ir a hablar con las petroleras", planteó Díaz.

 

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