La protección de los agroseguros

En el país de los commodities, las coberturas para las cosechas tienen más de 100 años. Sin embargo, cada vez más compañías aseguradoras entran al rubro y crean divisiones especializadas. El clima, un factor de riesgo por encima de las plagas. Cómo incide el boom agrícola en el mercado.

19deOctubrede2011a las16:33

Todos los negocios tienen riesgo. Al fin y el cabo, de eso se trata poner una empresa y de apostar a no tener techo en los ingresos. Sin embargo, el problema aparece cuando el negocio comienza a hacer agua. Si bien los riesgos son diferentes en cada actividad, hay pocos segmentos donde el bien a comercializar corra tantos riesgos como en los cultivos del campo.

Las plagas y las inclemencias del tiempo -heladas, granizos, pluviometría desmedida y altas temperaturas- son el terror de los agricultores, de cuya obra depende su futuro económico. El boom del sector agrícola, apuntalado en la necesidad de soja principalmente del mercado chino y un precio alto sostenido en los últimos años, creó un negocio cada vez más apetecible para las aseguradoras: los agroseguros. Y es una tendencia que no tiene perspectivas de caer: se estima que los alimentos seguirán en valores elevados en los próximos años, con algunas fluctuaciones de precios, según consideró el director General electo de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), José Graziano da Silva.

Un índice de 55 productos primarios alimenticios, que monitorea la FAO, tocó su pico en febrero de este año, con 238 puntos. El maíz, por su parte, subirá más del doble en las próximas dos décadas, aseguró Oxfam International.

Con ese marco, la necesidad de asegurar las cosechas se tornó indispensable. En la Argentina, en 2010, el rubro totalizó un volumen de primas emitidas de
 $ 811,9 millones, según datos revelados para Seguros por sectoresonline.com, la línea sectorial de la consultora Abeceb (ver recuadro). El capital asegurado sumó
 $ 25.192 millones. Por su parte, los siniestros pagados significaron $ 659,3 millones.

De esta forma, el negocio para el sector de los seguros tomó tal dimensión, que hay lugar tanto para las aseguradoras tradicionales y con historia, como para nuevos formatos. Es el caso de AG Warrants, una joven empresa que, como su nombre lo indica, trabaja con warrants para permitir flexibilidad a los agricultores. “La gran ventaja de nuestra actividad es que nosotros visitamos los stock de granos de forma semanal, esta situación disminuye y elimina, prácticamente los riesgos de siniestros”, afirma Alejandro Lanzaco, gerente General de AG Warrants. La compañía surgió con el respaldo de la mexicana Almacenadora General, para darle valor inmediato a la mercadería almacenada (granos, animales vivos, metales y otros productos no perecederos).
 
Desmejorando por la tarde
 Las aseguradoras tradicionales tienen en su cartera de producto este servicio desde hace algo más de 100 años. Y si bien el clima es una amenaza desde siempre, las condiciones climáticas en los últimos años se han vuelto más hostiles y llevaron a que una creciente cantidad de compañías comenzaran a incluir seguros coberturas más amplias para el clima.

El Comercio Seguros, por ejemplo, fue la primera compañía que incursionó en este tipo de riesgo hasta finales de 1915. Por su parte, Sancor Seguros, desde sus orígenes, tuvo un fuerte vínculo con el sector agropecuario. “Desde 1958, ofrecemos coberturas para asegurar la producción de la gente del campo y con el correr de los años, hemos ido adaptando nuestros productos a las necesidades del sector. En los primeros años, cubríamos cereales y oleaginosas del centro del país y, con el paso del tiempo, fuimos diversificando la oferta para distintos cultivos propios de otras regiones”, expresa Carlos Hoffmann, gerente de Seguros agropecuarios de Sancor Seguros.

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