Consumo 2012 Anticipan crédito más caro y menos cuotas gratis

Habrá préstamos para financiar hogares pero a un costo más elevado y con promos más limitadas. Advierten sobre una desaparición paulatina de las cuotas a tasa cero.

24deOctubrede2011a las07:56

Fue el caballito de batalla del modelo económico durante los ocho años en los que reinó el kirchnerismo en el poder. Ahora, en los cuatro que sumará Cristina al frente de la Rosada, se prevé que el crédito al consumo pierda algo de empuje en una economía que se enfría.
El mercado apunta a condiciones más duras que alejarán a estas líneas de los colosales ratios de crecimiento en el orden del 50% anual, para ubicarlas cerca de un –igual favorable– 30%. Los argentinos conseguirán financiamiento, aunque algo más limitado. De cara al 2012, la banca se regirá por la moderación: préstamos más caros, descuentos más selectivos y menos cuotas. De hecho, hoy ya se puede percibir el inicio de un ciclo más restrictivo.

En los últimos dos meses, las tasas de interés sufrieron ajustes al alza. La Badlar –interés que pagan las entidades financieras por sus depósitos superiores a $ 1 millón a 30 días y que sirve como referencia para el mercado– escaló nada menos que 800 puntos básicos, después de gozar de una estabilidad intermitente durante al menos casi dos años.
Las colocaciones del público le cuesta a los bancos entre un 18% y 20%, frente al 12% que pagaban en agosto. De esta manera, el costo del fondeo para la banca se encareció y no tardó en trasladarse al crédito. Las tasas activas para el financiamiento a las familias subieron, en torno a 150 y 200 puntos básicos en las últimas semanas y no se descartan nuevos incrementos. Hoy la tasa promedio de un crédito personal se ubica en 40% (al que hay que sumarle otros costos). “Los créditos a los hogares ajustaron guiados por el alza de las tasas pasivas, que también responde a la crisis externa. Lo que se viene en materia de préstamos personales es selectividad. La etapa de crecimiento ya está consolidada y estamos frente a un proceso de madurez del mercado y de mayor eficiencia a la enorme inversión que se ha hecho desde el sector en las promociones. Ahora las condiciones, aunque continúan favorables, son menos flexibles con una economía que crecerá mucho menos”, explicó a El Cronista el gerente de un banco público.

El ejemplo más claro fue el de las tarjetas de crédito. Este mes los bancos subieron unos 4 puntos la tasa de refinanciación y aumentaron el pago mínimo de 10% a 20% del resumen en promedio –reduciendo el límite de endeudamiento de los clientes–. Pero a partir de ahora se sumará una nueva limitación: las cuotas sin interés, de a poco, irán mermando. Ésta es ya una decisión tomada en los bancos. “A medida que vayan venciendo los convenios que tenemos con los comercios, todos los acuerdos que eran de 24 cuotas sin interés pasarán a 15, los de 18 a 12 y los de 12 a 6”, reconoció el gerente de tarjetas de una de las entidades líderes en consumo. “Como subió el costo de fondeo, todos los convenios se están readecuando a la nueva realidad. Y no vemos que las tasas vayan a bajar en una economía que crecerá a un menor ritmo”, agregaron en otro banco extranjero de primera línea.

El consenso en la city es que este nivel de tasas vino para quedarse. Pero lo cierto es que todo dependerá de lo que ocurra con el dólar. El nivel de salida de capitales -entendida como la formación de activos externos del sector privado- se ubica en torno a los u$s 2.500 millones mensuales. En las mesas coinciden en que el número podrá descender una vez que las expectativas de devaluación converjan con una decisión oficial de aumentar el precio del dólar. No obstante, por lo bajo, en los bancos piensan que, con victoria en mano, el Gobierno estará cómodo en estos nieveles de tasas que ayudará de algún modo a paliar uno de sus principales escollos: la inflación.

Por

Temas en esta nota