La costosa carga del transporte: el camión le gana la pulseada al tren y así todo es más caro

Llevar mercadería por el país es una odisea; la deficiente infraestructura, la inflación y la primacía de lo vial sobre lo ferroviario impactan en el bolsillo del consumidor y perjudican al exportador

24deOctubrede2011a las10:55

Un productor sojero de Salta gasta menos en trasladar 45.000 toneladas de granos desde el puerto de Rosario, en Santa Fe, hasta el de Rotterdam, en Holanda, que en transportarlas desde su campo hasta la terminal santafecina. Al mismo tiempo, un consumidor paga más cara una gaseosa en un mercado de Buenos Aires, debido al aumento de costos y la pérdida de productividad que sufre el sector logístico. Son sólo dos ejemplos que muestran que la deficiente realidad local del transporte, finalmente, impacta en el bolsillo de la gente y en la competitividad del país.

La gran participación del camión en el transporte de mercaderías, en detrimento de un medio más barato como el tren, hace que los consumidores paguen sobreprecios en la mayoría de los artículos que compran a diario. Pero además la logística tiene sus propios males internos, como la suba de costos fogoneada por una inflación de 25% anual y la pérdida de 20% de su productividad, causada por la mala infraestructura vial, la inseguridad en los caminos y los cortes de ruta.

En un país donde el 84% de todo lo que se transporta es llevado en camión; el 14,5%, en tren, y el 1,5%, en barcaza, cada punto porcentual ganado por el ferrocarril en ese esquema redituaría a la sociedad unos US$ 70 millones anuales. Si se tiene en cuenta que en países desarrollados del norte de Europa, la proporción es 40% por ruta; 50%, por vía férrea, y 10%, por hidrovía, es evidente que la Argentina tiene mucho por mejorar en eficiencia logística.

Jorge Tesler, director de TGI Argentina, consultora especializada en procesos e infraestructura logística, opina que ese grado de concentración en el camión es el gran mal del sistema de transporte local. "El costo que se paga por recorrer largas distancias por carreteras en lugar de hacerlo en ferrocarril es muy alto en un país donde los puertos están alejados de los centros de producción", explica el consultor.

El propio Banco Mundial recomienda en su "Estudio sobre eficiencia logística" que la Argentina equilibre más su sistema de transporte y vire hacia uno polimodal. No parece mal consejo, ya que el costo del camión es de US$ 0,07 por tonelada transportada por kilómetro; el del tren, 0,04, y el de la barcaza, 0,01. En una economía sincerada, sin control de precios, retenciones y subsidio a la importación de combustible, la diferencia sería siete y quince veces a favor de los rieles y la hidrovía, respectivamente.

En el trabajo, el organismo ubica al país en el puesto 48, entre 155 naciones, detrás de Brasil, que está número 41 (el 1° es Alemania, y el último, Somalia). Marcelo Arce, presidente de la Asociación Argentina de Logística (Arlog), destaca que, si bien Chile y Perú aparecen peor ubicados (49 y 67), avanzan en los últimos años a un ritmo mayor.

Gustavo Anschutz, consultor internacional en infraestructuras y transporte, coincide en que es necesaria una nueva ingeniería para optimizar el servicio. "Por economía del transporte, hay que buscar que el camión no haga más de 400 kilómetros; el ferrocarril, no más de 1000, y el transporte fluvial, de 1000 en adelante", detalla el experto.

En el "libro blanco" de la Comunidad Europea, por caso, se impulsa el transporte fluvial lo máximo posible, incluso transportando camiones en ferry, para aprovechar el medio acuático, descongestionar las carreteras y ahorrar, entre otros costos, en combustible (sin contar la menor contaminación ambiental). Ejemplo de esto es la ruta Génova-Barcelona, que en lugar de ser cubierta por medio de rodados se la hace con ferries que trasladan camiones o chasis.

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