El oficialismo se quedó con 106 intendencias de toda la Provincia

El kirchnerismo incrementó su dominio al recuperar 14 distritos.

25deOctubrede2011a las08:51

Provincia casi monocolor. Con 94 comunas propias y sus 12 aliados vecinalistas, el kirchnerismoo controlará desde diciembre el 106 municipios bonaerenses, es decir el 77 por ciento. El abrumador peso oficialista también se sostendrá con 26 de las 46 bancas en el Senado y 44 de las 92 butacas en Diputados.

Representa el mayor caudal electoral del peronismo provincial en su historia.

La funcionalidad de la imagen de Daniel Scioli con el crecimiento político de la presidenta Cristina Fernández determinaron este esquema hegemónico en Buenos Aires.

La fórmula Fernández-Boudou logró el triunfo en 134 municipios . El gobernador en cuatro menos.

La fragmentación de la UCR, tradicional fuerza de equilibrio territorial desde el Interior, habilitó la masividad electoral del oficialismo. Las nuevas corrientes partidarias, como el Frente Amplio Progresista, no hallaron representación mínima. Sólo dos candidatos a intendentes del FAP, en Rivadavia e Hipólito Yrigoyen pudieron festejar. También el PRO incorporó una municipalidad, Vicente López.

Con ese menguado patrimonio político, Hermes Binner (FAP) y Mauricio Macri (PRO), los dos presidenciables de la oposición que quedan en pie para 2015 deberán abordar la Provincia. Un dato: en el Conurbano, donde se concentra el 67 por ciento del electorado, 27 de 35 distritos quedan para el Frente para la Victoria , sumados a sus colectoras de Nuevo Encuentro (Morón), FORD (San Fernando) y Frente Social (San Martín). Si el kirchnerismo logra imponerse en Punta Indio, un pequeño territorio contra la Bahía de Samborombon, habrá ganado la totalidad de los municipios de la poderosa tercera sección electoral, que conforma el tercer cordón urbano, más Berisso-Ensenada y parte de la campiña.

El oficialismo logró recuperar 14 distritos: Navarro, San Antonio de Areco, Brandsen -el distrito del ministro de Economía bonaerense, Alejandro Arlía-, Carlos Casares, Castelli, San Miguel del Monte – antigua sede pretoriana de Juan Manuel de Rosas-, Necochea, Guaminí, Benito Juárez, Saavedra, Villarino -habrá recuento final-, Tres Lomas -perdió el radical histórico Mario Espada-, Azul y Bolivar.

Martín Sabbatella quedó lejos en la grilla de gobernador, pero hizo trinchera en su vecindario, Morón. Allí se impuso Lucas Ghi (Nuevo Encuentro). Mucha menos compañía de urna tuvo en General Lavalle con sólo 6 votos. En esos pagos del Tuyú que conecta pampa y océano, donde Santos Vega perdió la payada con el diablo, Alberto Butrón (NE) experimentó la peor condena de un político. Un voto solamente. Ni los compañeros de lista apoyaron.

Binner deberá estar agradecido a la generosidad electoral de Sergio Buil, un ex Juventud Radical y reelecto intendente de Rivadavia, en el deslinde con La Pampa. Su empuje, de abajo hacia arriba, permitió al santafecino ganar la presidencial en este municipio bonaerense. Otros que salvaron el escudito radical fueron Mario Meoni, en Junín, y Héctor “Cachi” Gutiérrez, en Pergamino, zona cerealera.

Los candidatos a intendentes de Dolores y 25 de Mayo por la Coalición Cívica -ARI lograron ganar pese al fiasco electoral de Elisa Carrió. Un prodigio político.

Bahía Blanca, Mar del Plata y La Plata fue un concierto de votos kirchneristas.

A Sergio Massa, jefe comunal de Tigre, le queda la acumulación en su distrito (73 por ciento) y algún nuevo acompañante como Luis Andreotti, en San Fernando y Gabriel Katopodis, en San Martín. Por ahora, escaso respaldo para una candidatura sucesoria de Scioli.

Al gobernador le preocupan urgencias parlamentarias. Intenta la aprobación de la Ley de Regionalización, para una mayor descentralización administrativa en la Provincia, antes de fin de año. Y el presupuesto 2012, sin inclusión de las modificaciones

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